Frío, demanda en alza y donaciones en baja: el comedor “Las Familias” pide ayuda urgente en Río Grande
Alejandra Soto, referente del espacio solidario, en diálogo con AIRE LIBRE FM, advirtió que la situación social se agravó este año: asisten a 45 familias y ya no logran cubrir todas las necesidades. Solicitan la donación de abrigo, alimentos y colaboración de la comunidad.
La llegada de las bajas temperaturas expone con crudeza una realidad que se repite, y se profundiza, en distintos sectores de Río Grande. En el comedor comunitario “Las Familias”, la campaña anual de abrigo comenzó antes de lo habitual, pero esta vez con un escenario más complejo: más personas piden ayuda y menos donaciones llegan.
“La campaña viene lenta, demasiado lenta, pero tenemos fe de que van a haber más donaciones”, señaló Alejandra Soto en diálogo con AIRE LIBRE FM, al describir el contexto que atraviesan.
Desde hace casi una década, el comedor sostiene una tarea constante de asistencia, pero este año marcó un punto de quiebre. “Estamos con 45 familias y la demanda sigue creciendo. Todos los días recibo mensajes de gente que pide comida o que quiere anotarse”, explicó.
Donar, pero en condiciones
Uno de los principales pedidos apunta a la calidad de las donaciones. Según relató Soto, muchas veces lo que llega no puede ser utilizado.
“Pedimos que sea ropa en buen estado. Nos han traído cosas mojadas, con olor a humedad o a orina, y eso tenemos que tirarlo”, afirmó.
La campaña incluye la recolección de frazadas, acolchados, camperas, pantalones y calzado, elementos clave para atravesar el invierno fueguino.
“Hay gente que pide pan duro”
Más allá del abrigo, el problema de fondo es alimentario. La referente del comedor describió escenas que reflejan el deterioro social. “Tengo mensajes de gente pidiendo pan duro para comer. Eso antes no se veía”.
En ese sentido, reconoció que el margen de acción se redujo drásticamente. “Antes podíamos dar alguna mercadería. Hoy no podemos, porque lo que tenemos es justo para cocinar”.
Incluso, hubo situaciones límite: “La vez pasada me quedé sin darle comida a cuatro familias. Es muy difícil, porque uno entiende la necesidad”.
Un fenómeno que se agrava
El aumento de la demanda no es aislado. Según Soto, responde a múltiples factores, entre ellos la llegada de nuevas familias a la provincia y el contexto económico general.
“Este año es muchísimo más difícil. Ya no sabemos a dónde ir a pedir donaciones”, sostuvo.
La situación, remarcó, no solo afecta a su comedor, sino que se replica en otros espacios comunitarios.
Cómo colaborar
Quienes deseen ayudar pueden acercarse directamente al comedor, ubicado en la calle Shelknam 634, en Margen Sur, o comunicarse al 2964 665968.
“Toda ayuda suma. Lo que puedan donar, es bienvenido”, expresó Soto.
Una red solidaria puesta a prueba
En una ciudad acostumbrada a la solidaridad, el desafío actual parece mayor. La combinación de frío extremo, aumento de la pobreza y caída de las donaciones tensiona al máximo a quienes sostienen la asistencia cotidiana.
“Siempre algo teníamos para dar. Este año no”, resumió Soto, en una frase que sintetiza la gravedad del momento.
Para muchas familias, la ayuda ya no es una opción, sino una necesidad urgente.
(EN EL AUDIO LA ENTREVISTA COMPLETA)
Aire Libre FM 96.3





