Una escultura que mira al sur: identidad bicontinental y debate por la logística en Río Grande
En diálogo con AIRE LIBRE FM, la Ingeniera Alejandra Portatadino explicó el sentido de la escultura bicontinental que se inaugurará en Río Grande. La obra, realizada por TANDANOR, busca visibilizar la identidad territorial y reabrir el debate sobre la logística y la infraestructura portuaria en la provincia.
En una provincia donde la memoria de Malvinas ocupa un lugar central en el espacio público, la inauguración de una escultura bicontinental en Río Grande introduce una nueva dimensión simbólica: la de un territorio que también se proyecta hacia la Antártida. La obra, realizada por el astillero TANDANOR con chapa naval de industria nacional, será presentada en el marco del acto por el Día de la Provincialización.
La iniciativa fue impulsada por la ingeniera Alejandra Portatadino, quien explicó que la idea surgió a partir de una ausencia: “No veía ninguna escultura que te dé nuestra provincia bicontinental”. Esa constatación, tanto en Ushuaia como en Río Grande, derivó en un proyecto que busca ampliar la narrativa territorial: “Es una provincia malvinera de corazón, pero que la Antártida y la provincia bicontinental no había nada”.
Un símbolo industrial con sentido estratégico
La elección del material no es menor. La obra está construida con acero naval argentino, en un gesto que busca reivindicar la industria nacional y su vínculo con el desarrollo marítimo. “La chapa naval es un símbolo de industria”, sostuvo Portatadino, al tiempo que vinculó directamente la escultura con la logística antártica: “A la Antártida la logística pesada se hace en buque”.
En esa línea, la ingeniera planteó una mirada crítica sobre el presente del país en esta materia.
“Teníamos una de las flotas logísticas antárticas más importantes del mundo, y hoy no tenemos nada, tenemos solamente el Irízar”
La frase no solo evoca una pérdida de capacidades, sino que también introduce una preocupación de fondo: la desconexión entre el potencial geográfico de la Argentina y su infraestructura actual.
El puerto que no está
Más allá de su valor simbólico, la escultura funciona como disparador de un debate concreto: la necesidad de un puerto en Río Grande.
“El problema que tiene Tierra del Fuego es la logística. Es insostenible”
Portatadino recurrió a una comparación elocuente para ilustrar esa afirmación. “Un camión por tonelada por kilómetro te hace 16 kilómetros; un barco te hace 219”
La ecuación es clara: sin infraestructura marítima, los costos logísticos se multiplican y limitan el desarrollo económico. En ese sentido, la obra busca interpelar tanto a la dirigencia como a la comunidad sobre la necesidad de repensar el modelo de transporte en la provincia.
Memoria, presente y proyección
La escultura no pretende competir con los símbolos existentes, sino complementarlos. Si Malvinas representa una causa histórica y emocional, la Antártida introduce una dimensión estratégica ligada al futuro. En esa síntesis, la obra propone una mirada integral del territorio fueguino.
“Es como rememorar que tenemos capacidades, que Argentina supo ser líder mundial en logística antártica”, afirmó la ingeniera.
Un llamado a la conciencia colectiva
De cara a su inauguración, Portatadino fue explícita sobre el objetivo final del proyecto. “Va a ser conciencia para todos los riograndenses, la necesidad del puerto y de la navegación, de la logística marítima”
La nueva escultura se presenta como una intervención concreta en el espacio público. Una pieza que, más allá de su forma, busca instalar una pregunta de fondo: cómo traducir la condición bicontinental en una política real de integración y crecimiento.
(EN EL AUDIO LA ENTREVISTA COMPLETA)

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