“Una crisis emocional no se resuelve sola: el pedido de ayuda puede evitar situaciones irreversibles”
En diálogo con Aire Libre FM, Miriam Hoffman y Eduardo Palacio, integrantes de la Fundación Familia Saludable, analizaron cómo impactan las crisis emocionales en las familias, la importancia de la escucha activa y la necesidad de buscar acompañamiento profesional antes de que los problemas se profundicen.
Las crisis emocionales atraviesan cada vez a más familias y, muchas veces, generan sensación de desborde, incertidumbre y falta de herramientas para afrontar situaciones complejas. Sobre este tema hablaron en Aire Libre FM Miriam Hoffman y Eduardo Palacio, integrantes de la Fundación Familia Saludable, quienes destacaron la importancia de reconocer estas situaciones a tiempo y buscar apoyo cuando sea necesario.
“Entendemos que la familia hoy está siendo atravesada por crisis emocionales y, como siempre decimos desde la psicología sistémica, lo que le pasa a un integrante afecta al resto”, explicó Hoffman.
Según señalaron, una crisis emocional es un estado temporal de desequilibrio psicológico en el que la persona siente que los recursos con los que cuenta no alcanzan para enfrentar determinada situación.
“Sabemos que es algo que tenemos que resolver. No es algo que viene para quedarse, pero sí requiere atención y acompañamiento”, sostuvo.
Desde la Fundación Familia Saludable trabajan con talleres y programas destinados a brindar herramientas concretas para afrontar distintos escenarios, desde problemas económicos y laborales hasta situaciones de duelo, separaciones, conflictos familiares o dificultades vinculadas a adolescentes.
“Lo que hacemos es dar herramientas para que esa crisis momentánea no se agudice con el paso del tiempo y produzca algo peor dentro de la familia”, explicó Palacio.
Los profesionales remarcaron que existen distintos tipos de crisis. Algunas son circunstanciales, asociadas a pérdidas, accidentes o problemas económicos, mientras que otras forman parte de los cambios propios del ciclo vital, como el nacimiento de un hijo, el ingreso escolar o la reorganización familiar cuando aparecen nuevas responsabilidades.
En ese contexto, destacaron el valor de la comunicación.
“La escucha activa es fundamental. Vos me planteás algo, te escucho, no te juzgo y no te impongo una solución. A partir de ahí buscamos juntos una salida que favorezca al vínculo familiar”, explicó Palacio.
También advirtieron sobre el riesgo de minimizar lo que siente otra persona.
“Muchas veces escuchamos frases como ‘no es para tanto’, ‘tenés que ser fuerte’ o ‘ya se te va a pasar’. En realidad, es importante validar lo que el otro está sintiendo”, señaló Hoffman.
La especialista aclaró que validar una emoción no significa aprobar cualquier conducta, sino reconocer el sufrimiento que existe detrás de una situación determinada.
“Entiendo que esto que te está pasando para vos es importante. A partir de ahí vemos cómo acompañarte y qué recursos podemos buscar”, indicó.
Otro de los puntos abordados fue la resistencia que todavía existe en muchas familias para solicitar ayuda profesional.
“A veces aparece esta idea de que los problemas deben resolverse puertas adentro. Pero hay situaciones que pueden empeorar y llegar a un punto de no retorno. Buscar ayuda no nos hace menos, al contrario, es una forma de cuidado”, afirmó Hoffman.
Por su parte, Palacio sostuvo que los adultos deben asumir un rol activo frente a las dificultades que atraviesan niños y adolescentes.
“Si no me alcanzan los recursos para ayudar, voy a buscar a quien sí los tenga. Puede ser un orientador familiar, un psicólogo, un médico o el profesional que corresponda. Lo importante es acompañar hasta encontrar una solución”, expresó.
Finalmente, ambos coincidieron en que una crisis emocional también puede transformarse en una oportunidad de aprendizaje y crecimiento familiar, siempre que se afronte con diálogo, acompañamiento y responsabilidad compartida.
Desde la Fundación Familia Saludable recordaron que las familias no tienen por qué atravesar solas los momentos de crisis. La institución brinda espacios de orientación, acompañamiento y herramientas para afrontar distintas problemáticas emocionales y familiares. Quienes deseen obtener más información o acercarse a la fundación pueden hacerlo en su sede ubicada en Rodas 293, barrio Malvinas Argentinas (Chacra XIII), donde desarrollan distintas actividades destinadas al fortalecimiento de los vínculos familiares y el bienestar emocional.
(EN EL AUDIO LA ENTREVISTA COMPLETA)
Aire Libre FM 96.3







