La UNTDF distinguió a Pérez Esquivel, Premio Nobel de la Paz

Por iniciativa del Sindicato de Docentes Universitarios La UNTDF distinguió al profesor Adolfo Pérez Esquivel con el Doctorado Honoris Causa La Universidad Nacional de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur (UNTDF) entregó, por iniciativa del Sindicato de Docentes Universitarios, la distinción de Doctor Honoris Causa al profesor Adolfo Pérez Esquivel, Premio Nobel de la Paz. El acto fue en la Ciudad de Buenos Aires.

La ceremonia estuvo presidida por el rector de la UNTDF, Dr. Mariano Hermida, y contó con la presentación de los fundamentos del reconocimiento a cargo del Ing. Juan José Castelucci, integrante de la comisión evaluadora e impulsor de la propuesta en su carácter de secretario adjunto del SDU. Entre los invitados especiales se destacó la presencia del Secretario General de la Federación de Docentes de las Universidades Nacionales (FEDUN), Dr. Daniel Ricci.

“Desde el SDU, sindicato de base de la FEDUN, elevamos al Rectorado la propuesta de otorgar al profesor Adolfo Pérez Esquivel la distinción de Doctor Honoris Causa. Esta iniciativa, presentada en el marco de la conmemoración de los 50 años del golpe de Estado en la Argentina, fue considerada y aprobada por unanimidad por el Consejo Superior de nuestra Universidad”, expresó Castelucci, quien además es rector mandato cumplido de la UNTDF. Adolfo Pérez Esquivel nació en Buenos Aires en 1931.

Licenciado en Bellas Artes y Doctor en Arquitectura y Urbanismo, dedicó más de 25 años a la docencia en escuelas primarias, secundarias y universidades, formando generaciones desde la pedagogía y el arte. Su vida ha estado marcada por una praxis ética que articula la acción política con la espiritualidad, el arte y la educación. Desde sus primeros trabajos con comunidades indígenas y campesinas hasta su participación en organismos internacionales, ha defendido incansablemente los derechos humanos, la paz y la justicia social.

Fundador del Servicio Paz y Justicia (SERPAJ) en 1974, impulsó la objeción de conciencia, la educación popular y la defensa pacífica de los derechos humanos. Su compromiso lo llevó a enfrentar la persecución y la cárcel durante la dictadura militar, experiencia que fortaleció su convicción en la no violencia como herramienta de transformación social.

La comunidad internacional reconoció su lucha otorgándole en 1980 el Premio Nobel de la Paz, por su defensa no violenta de los derechos humanos frente a las dictaduras militares en América Latina. Ha recibido doctorados honoris causa en universidades de Europa y América Latina, y ha integrado organismos de relevancia mundial como el Comité Ejecutivo de la Asamblea Permanente de las Naciones Unidas sobre Derechos Humanos, el Tribunal Permanente de los Pueblos y jurados internacionales de la UNESCO.

Con el golpe militar de 1976, Pérez Esquivel colaboró activamente con la organización de movimientos en defensa de los derechos humanos, como Madres y Abuelas de Plaza de Mayo, la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos y el Movimiento Ecuménico por los Derechos Humanos, entre otros.

“La distinción que hoy otorgamos no es solo un reconocimiento a una trayectoria individual, sino también una afirmación de los valores que nuestra Universidad promueve desde sus orígenes: la paz, la justicia social, la soberanía, el respeto por la dignidad humana y la defensa irrestricta de los derechos humanos”, concluyó Castelucci.