Menos nieve en Ushuaia: Advierten impacto en ríos, turismo y abastecimiento de agua

Juan Federico Ponce, doctor en Geología, investigador del CADIC-CONICET y profesor de la UNTDF, habló con AIRE LIBRE FM sobre el déficit de nieve registrado este invierno en Ushuaia. Explicó que la disminución de las precipitaciones nivales puede reducir los caudales de ríos y arroyos durante la primavera, afectar a los deportes invernales en zonas bajas y, si la tendencia se mantiene, obligar a repensar aspectos vinculados al turismo y al abastecimiento de agua de la ciudad.

La escasez de nieve que marcó este invierno en Ushuaia no tiene consecuencias solamente sobre la postal de la ciudad o las actividades turísticas. También puede sentirse durante los próximos meses en los cursos de agua que atraviesan el sur de Tierra del Fuego.

Juan Federico Ponce explicó que los ríos de esta zona se alimentan de distintas fuentes y que la nieve cumple un papel especialmente importante durante la primavera.

“En principio tenemos que pensar que los ríos de acá, del sur de Tierra del Fuego, están alimentados tanto por agua de lluvia como por agua de fusión de nieve y de fusión de hielo glacial”, señaló.

“La falta de nieve o la escasez de nieve impacta sobre todo en la cantidad de agua que transportan arroyos y ríos durante la primavera, porque es ahí, en la primavera, toda la nieve se derrite y el hielo congelado, el agua congelada en el suelo, todo eso se derrite y pasa a formar parte del agua de los arroyos y ríos”, explicó.

Por eso, resumió: “La escasez de nieve repercute en los caudales de los ríos durante la primavera”.

El fenómeno ya tuvo este año consecuencias visibles sobre una de las actividades tradicionales de Ushuaia. La falta de nieve obligó a suspender la Marcha Blanca, uno de los encuentros emblemáticos del invierno fueguino.

“Este año particularmente que tuvimos tan poca nieve, se suspendió uno de los eventos más clásicos del deporte invernal de Ushuaia, que es la Marcha Blanca”, recordó Ponce.

La competencia se desarrolla principalmente en sectores bajos y fondos de valle, precisamente las áreas donde más se sintió la falta de acumulación.

“Particularmente este año tuvimos poca nieve y mucho menos en las zonas bajas, en los valles, en el fondo de los valles”, explicó.

El investigador destacó además lo excepcional de la suspensión. “Yo ya hace 20 años estoy acá en Ushuaia y debe ser, si no es la primera, la segunda vez a lo sumo que se suspende este evento en por lo menos los 20 años que estoy yo por escasez de nieve”.

Más allá de lo ocurrido durante esta temporada, Ponce señaló que no se trataría de un episodio completamente aislado.

“Esto es un comportamiento que estamos viendo de falta de nieve en los últimos aproximadamente entre ocho y seis años, hasta este mínimo que tuvimos este año”, indicó.

Si esa tendencia continúa, uno de los sectores que podría verse más condicionado es el de los deportes invernales que dependen de la nieve natural en zonas bajas.

“Sobre todo los deportes invernales en zonas bajas, en el fondo de los valles, que acá se practica bastante, por ahí puede correr riesgo de que la actividad no se pueda realizar”, advirtió.

En las zonas de montaña, el escenario puede ser distinto debido a la posibilidad de complementar la nieve natural con sistemas artificiales.

“En la actividad invernal en la montaña, como es el esquí alpino, ahí va a repercutir, pero bueno, aquí está preparado y tiene máquinas para generar nieve, porque la nieve natural, repito, si esta tendencia continúa, sobre todo en las zonas bajas de la montaña, va a escasear”, explicó.

Ponce aclaró que el fenómeno no es exclusivo de Ushuaia. “Es algo que no solamente se ve acá en Ushuaia, sino que se está viendo en gran parte también de Patagonia, y es algo que pasa a nivel global”.

La falta de nieve también abre interrogantes para la planificación urbana. Parte del agua que abastece a Ushuaia proviene de arroyos cuyas nacientes se encuentran en sectores montañosos.

“Nosotros tenemos parte del agua que abastece la ciudad, proviene de arroyos que tienen sus nacientes en las montañas. Entonces, bueno, hay que estar atento a que posiblemente los caudales durante la primavera, ante inviernos con poca nieve, vayan siendo cada vez menores”, señaló.

El especialista aclaró que esos cursos de agua no dependen únicamente del deshielo, ya que también reciben aportes de las lluvias, pero insistió en la importancia de la nieve dentro del sistema.

“No son ríos ni arroyos únicamente alimentados por agua de fusión de nieve. También tienen agua de precipitaciones en su alimentación. Pero bueno, una gran parte, sobre todo en la primavera, que es la nieve, va a empezar a escasear. Entonces los caudales van a ser menores”.

El invierno con poca nieve deja así una señal que excede a una temporada turística: obliga a observar qué ocurre con los recursos hídricos, con las actividades deportivas y con una ciudad cuyo vínculo con la nieve forma parte tanto de su economía como de su vida cotidiana.

 

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Aire Libre FM 96.3
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