Martín Pérez expresó su preocupación por el impacto del “arancel cero” en la industria fueguina

El intendente de Río Grande, Martín Pérez, manifestó su “enorme preocupación” ante la decisión del Gobierno nacional de aplicar arancel cero al ingreso de teléfonos celulares importados, medida que también alcanza a televisores y equipos de aire acondicionado. El decreto 333 comenzó a regir el pasado 15 de enero y, según advirtió el mandatario, tendrá consecuencias directas sobre el entramado productivo de la ciudad.

Durante una entrevista en AIRE LIBRE FM, Pérez sostuvo que la medida “forma parte de un plan de desmantelamiento de la industria fueguina que está llevando adelante el gobierno de Javier Milei”. En ese sentido, recordó que, pese a versiones que indicaban posibles correcciones o gestiones para frenar su aplicación, “nada de eso sucedió”.

 

El intendente remarcó que el impacto sobre Río Grande no es nuevo y que se profundiza con este tipo de decisiones: “Nuestro complejo industrial entre el 2003 y la actualidad ha perdido casi 2.000 puestos de trabajo”. A ello se suma, explicó, un escenario económico adverso marcado por la caída del consumo a nivel nacional, lo que afecta directamente la producción en Tierra del Fuego.

 

“Estamos ante un problema de doble vía: por un lado la quita de la protección de nuestra industria, tan necesaria y tan elemental, y por otro lado la caída estrepitosa del consumo en todos los centros urbanos del país”, señaló Pérez. En ese marco, mencionó el cierre de importantes cadenas comerciales en ciudades como Buenos Aires, Rosario, Santa Fe, Mendoza y Córdoba, como reflejo de la situación general.

 

Pérez advirtió además que el impacto trasciende el ámbito industrial: “Cuando se golpea la industria electrónica fueguina, se resiente absolutamente toda la actividad: el comercio, el taxi, el remis, los emprendedores, todos aquellos que trabajan y se ganan el pan diariamente”.

 

En relación con el ingreso de celulares importados sin arancel, Pérez explicó que se genera una competencia desigual, ya que los productos fabricados en Tierra del Fuego continúan pagando impuestos internos, mientras que “un teléfono de marca estadounidense entraría sin ningún arancel”.

 

 Según indicó, esta situación afecta especialmente al sector de producción de celulares, sobre el cual aseguró mantener un diálogo permanente con las empresas radicadas en la ciudad, todas ellas “con gran preocupación”.

 

“Nos alarma lo que va a suceder cuando tengan que reabrir las fábricas en febrero”, afirmó, al tiempo que reconoció que, si bien se espera poder continuar trabajando con normalidad, la decisión nacional “inexorablemente va a golpear la capacidad productiva de nuestro complejo industrial”.

 

Pérez también vinculó esta política con una mirada más amplia sobre el rol estratégico de la provincia: “Esta discusión tiene que ver con la soberanía. Para quienes vivimos en Tierra del Fuego sabemos que es una cuestión esencial, aunque en Buenos Aires no siempre se le preste demasiada atención”.

 

Finalmente, planteó que, si el objetivo fuese reducir el precio de los celulares, podrían haberse adoptado otras alternativas: “Si quieren que bajen los precios de los celulares de Tierra del Fuego, trabajemos sobre la base de incentivos a nuestra industria local, como la quita de impuestos internos”. Según detalló, más del 30% del precio final de un celular corresponde a carga impositiva.

 

“En lugar de eso, se tomó la decisión más liberal posible: abrir la importación”, concluyó el intendente, advirtiendo que esta política no solo afecta a la industria fueguina, sino también a pequeñas y medianas empresas de todo el país, con un impacto directo en los puestos de trabajo.

 

(EN EL AUDIO LA ENTREVISTA COMPLETA)

() Aire Libre FM 96.3: