Desde Gobierno aseguran que “no se tomó nueva deuda con Nación ni con ningún otro organismo”

Casa de Gobierno de Tierra del Fuego.

El Gobierno de Tierra del Fuego no tomó nueva deuda con la Nación ni con ningún otro organismo, aclararon desde la Secretaría de Desarrollo e Inversiones, sino que ante el vencimiento de 100 millones de dólares en Letes (Letras del tesoro) colocados en diciembre de 2017, ese monto más los intereses ganados por la Provincia fueron reinvertidos en una nueva Letra en dólares. Esos 100 millones forman parte de los fondos obtenidos por la emisión de deuda realizada por la Provincia (por 200 millones de dólares) que estaban resguardados e invertidos en Letes.

El secretario de Desarrollo e Inversiones Leonardo Zara informó que “se trata de una acción habitual, transparente y normada por el Banco Central. Invertimos los fondos destinados a obras en Letes para que no pierdan valor, hasta que sea el momento de abonar a las empresas los certificados de obras”.

La Provincia emitió en abril de 2017 deuda por 200 millones de dólares, cuando el valor de la divisa norteamericana era de $15. Dicha deuda solamente puede ser destinada a obras de infraestructura aprobadas por la Legislatura.

Los procesos licitatorios y el comienzo de las obras (microestadio de Río Grande, la ruta Costera y el tendido de fibra óptica, entre otras) avanzan a buen ritmo, pero hasta realizar cada desembolso es necesario reinvertir esos fondos y resguardarlos, utilizando por ejemplo un plazo fijo. En este caso, al ser la inversión más conveniente en el mercado y por recomendación del Banco de Tierra del Fuego, se invirtió en Letes, que son letras en dólares del Estado Nacional, que ofrecen una buena rentabilidad y seguridad.

Las Letes, al estar nominadas en dólares, no sufren el deterioro de su valor ante la inflación, por lo que se evita la especulación cambiaria que podría aumentar la volatilidad de la inversión. Estos mecanismos de resguardo del capital son operaciones públicas, habituales y normales en el sistema financiero y no se trata de una nueva toma de deuda.