Belenus llevó la música celta en vivo a AIRE LIBRE FM y cerró con una obra dedicada a Tierra del Fuego
Pablo Martínez y Antonio Viñayo, integrantes del grupo Belenus, hablaron con AIRE LIBRE FM y compartieron música celta en vivo, además de contar cómo nació el proyecto, qué instrumentos utilizan y de qué manera fueron construyendo su particular sonido. La presentación cerró con una composición propia inspirada en Tierra del Fuego.
La música celta tuvo su espacio en vivo en los estudios de AIRE LIBRE FM de la mano de Belenus, el grupo integrado actualmente por Pablo Martínez y Antonio Viñayo, quienes desde hace más de una década mantienen viva una propuesta poco habitual en la escena musical fueguina.
Durante la entrevista explicaron que el género reúne tradiciones musicales procedentes de distintas regiones europeas.
“La música celta es música de las regiones celtas, valga la redundancia. Esto es Asturias, Galicia, Irlanda, Escocia, Bretaña francesa, Isla de Man, todas las regiones que están en Europa”, explicó Martínez.
Una historia que comenzó en 2009
Belenus comenzó su recorrido en 2009 y a lo largo de los años fue modificando su formación.
“Con Antonio estamos desde el año 2009. Hemos tenido una agrupación de ocho integrantes, después de seis, después de cuatro. Y después de la pandemia y todo lo que significó quedamos los dos”, recordó Pablo.
Actualmente, esa formación reducida no impide que el grupo mantenga una sonoridad amplia, gracias a la combinación de instrumentos tradicionales con recursos tecnológicos.
El atractivo de una música ancestral
Consultado sobre qué los llevó a elegir este género, Martínez destacó especialmente la sonoridad de sus instrumentos y la historia que atraviesa sus melodías.
“La música celta es música folclórica, al fin y al cabo, más allá de que ahora se ha modernizado y es música celta contemporánea”, explicó.
Y agregó: “Yo calculo que tiene que ver por las sonoridades. La sonoridad de los instrumentos es muy particular”.
Entre ellos aparece uno de los más característicos: la gaita gallega.
“Por ahí hay otros instrumentos que pueden sonar parecido a una flauta dulce, a una quena, a un pincuyo. Pero la gaita tiene una sonoridad que es incomparable”, señaló.
También destacó que muchas de las melodías que hoy siguen interpretándose tienen siglos de historia.
“Son melodías por ahí ancestrales. Tienen 500 o 1.000 años y, de generación en generación, se vienen transmitiendo hasta hoy porque no había escritura”, explicó.
Instrumentos tradicionales y tecnología
Mientras Martínez se encarga principalmente de los instrumentos acústicos, Viñayo desarrolla buena parte del trabajo de programación que permite completar el sonido del dúo.
“Antonio se encarga de todo lo que son las programaciones MIDI, los samplers, disparar algunas pistas que arma él mismo”, explicó Pablo.
Percusiones, bases y distintos arreglos se incorporan a través de ese trabajo previo para lograr una propuesta más completa.
Viñayo describió ese proceso como “un trabajo de laboratorio que me encanta”.
“En casa, con samplers, con instrumentos grabados de instrumentos reales, emuladores, se va haciendo un trabajo: a ver cómo hacemos con esto, qué base le ponemos”, detalló.
Incluso contó, entre risas, que en ocasiones sus propias influencias musicales intentan llevar el sonido hacia otros géneros.
“El jefe siempre me reta: ‘No me lo lleves para el lado del jazz’, me dice, porque por ahí nos desviamos”, relató.
Una pasión que empezó en los años 70
La relación de Antonio Viñayo con este tipo de música se remonta varias décadas atrás.
“Mi gusto por la música celta data del año 71”, contó.
En aquel momento descubrió sonidos vinculados a esta tradición a través del rock progresivo.
“Escuché a Jethro Tull. Yo estaba en el rock progresivo y vi que había una fusión folclórica ahí, de cierto estilo que me gustaba, que desconocía”, recordó.
Con los años, aquel interés terminó convirtiéndose en parte fundamental de su recorrido artístico.
Música celta desde Tierra del Fuego
Durante su paso por AIRE LIBRE FM, Belenus interpretó diferentes piezas en vivo, combinando la fuerza de la gaita, los instrumentos acústicos y las bases construidas especialmente para cada tema.
La presentación permitió acercar al público un género que no suele tener una presencia masiva en Tierra del Fuego, pero que encontró en Martínez y Viñayo dos músicos dispuestos a sostenerlo y adaptarlo a su propia identidad.
El cierre tuvo además un sello especialmente fueguino: una composición propia del grupo dedicada a Tierra del Fuego, uniendo así las raíces de una música nacida a miles de kilómetros con el paisaje y la experiencia de quienes hoy la interpretan desde el extremo sur.
(EN EL AUDIO LA ENTREVISTA COMPLETA)






