Autorizaron el fondeo de megayates de bandera británica en el Parque Nacional TDF
La Intendencia del Parque Nacional Tierra del Fuego autorizó una operación de tres megayates y dos helicópteros en Bahía Lapataia, pese a que sus propias áreas técnicas y operativas habían considerado improcedente habilitarla. El permiso, firmado por Marcelo Almirón permite el fondeo de los buques Lonian, Hodor y Sherakhan y el traslado aéreo de pasajeros durante el período comprendido entre el 12 y el 18 de noviembre.
Una semana antes, siete integrantes del Parque habían firmado un informe con una conclusión explícita. Tras evaluar los riesgos ambientales y las restricciones legales, sostuvieron que “NO RESULTA PROCEDENTE AUTORIZAR” el fondeo ni las operaciones con helicópteros solicitadas por USHIP SRL–Ushuaia Shipping, la agencia marítima que representa a las embarcaciones.
La decisión tiene una dimensión política y territorial que se suma a las objeciones ambientales. Según las fichas de VesselFinder consultadas por Agenda Malvinas, el Lonian y el Hodor navegan bajo bandera de Islas Caimán, territorio británico de ultramar. La autorización habilita así a dos embarcaciones con ese registro a operar en Lapataia, en la Provincia de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur, cuya integridad territorial comprende a las Malvinas y los archipiélagos del Atlántico Sur bajo ocupación británica.
El Lonian tiene 87 metros de eslora y el Hodor, identificado como buque de apoyo, cuenta con 67 metros. Diversas publicaciones especializadas identifican al empresario estadounidense Lorenzo Fertitta, ex dueño de la UFC – la mayor organización de artes marciales mixtas (MMA) del mundo – como propietario de ambas embarcaciones.
El cuestionamiento de los técnicos se apoya en el artículo 5, inciso l, de la Ley 22.351, que prohíbe los sobrevuelos con aeronaves motorizadas en parques nacionales y contempla excepciones específicas. Según el informe, los traslados propuestos no se encuentran comprendidos en esos supuestos. También advierte que utilizar las plataformas de los barcos para despegar y aterrizar “no modifica la aplicación de la prohibición” cuando se sobrevuela la jurisdicción del Parque.
Las observaciones abarcan además el efecto de la presencia de las embarcaciones sobre el ambiente costero. El informe advierte un “riesgo de destrucción del fondo marino” por el peso de las anclas y el arrastre de las cadenas cuando los barcos giran con el viento o las corrientes. Entre los ecosistemas expuestos menciona los bosques sumergidos de cachiyuyo, que ofrecen refugio y espacios de reproducción para numerosas especies.
A ese riesgo agrega las perturbaciones acústicas de los helicópteros y los generadores, los posibles derrames y la afectación de la fauna, incluido el huillín y distintas aves costeras. Los firmantes también plantean que estas operaciones podrían desarrollarse en otros sectores, como la bahía de Ushuaia, fuera del área protegida.
Sin embargo, la nota posterior de Almirón comunica que “se autoriza el desarrollo de la actividad solicitada”. El permiso fija condiciones, pero no menciona el informe desfavorable ni explica cómo se resuelven sus objeciones ambientales o en qué excepción legal quedarían comprendidos los vuelos.
Para las operaciones aéreas exige planificar “procurando minimizar el sobrevuelo de sectores terrestres”, evitar áreas sensibles y respetar las alturas mínimas, los corredores y las zonas de exclusión que establezcan las autoridades competentes. No determina alturas numéricas, recorridos concretos ni frecuencias de vuelo. Tampoco incorpora un trazado que permita conocer qué sectores atravesarán los helicópteros.
La habilitación de estos megayates se suma a antecedentes que ya abrieron controversias sobre soberanía en la provincia. En 2022 se autorizó la instalación del radar de LeoLabs en Tolhuin, cuya estructura societaria incluía una empresa británica. El permiso fue cancelado en agosto de 2023 tras las advertencias del entonces Ministerio de Defensa sobre los riesgos para la seguridad nacional y las implicancias geopolíticas de esa instalación.
Más recientemente, el 24 de agosto de 2026, el petrolero VS Promise, con registro en Isla de Man y bandera identificada como británica, amarró en Ushuaia después de cargar crudo en Río Cullen. El propio Gobierno nacional reconoció que el buque había recalado en el puerto para aprovisionarse. El episodio volvió a poner en discusión las facilidades comerciales y logísticas que reciben embarcaciones vinculadas al ámbito británico en territorio fueguino.
La reiteración de facilidades para empresas con participación británica y embarcaciones bajo registros vinculados al Imperio contribuye a normalizar su presencia en un territorio estratégico para la soberanía argentina.
FUENTE: Agenda Malvinas.






