(AUDIO y VIDEO) Fieles rinden homenaje al Gauchito Gil en el Cabo Domingo

Fieles rinden homenaje al Gauchito Gil en el Cabo Domingo.

Como cada 8 de enero, cuando se recuerda la muerte del Gauchito Gil, los fieles peregrinan hacia el Cabo Domingo de Río Grande para rendir homenaje al “Santo del Pueblo”. AIRE LIBRE FM se acercó hasta este mítico lugar para dialogar con los creyentes que relataron sus sensaciones y el significado de esta fecha para los devotos. En la fiesta todo es rojo: banderas, velas, cruces, atuendos y vinchas del color que identifican al gauchito Gil, el santo pagano.

Se sabe poco con certeza del gaucho Antonio Mamerto Gil Núñez. Nació en Pay Ubre, cerca de Mercedes, en la provincia de Corrientes. Fue en algún momento del siglo XIX. Para algunos, era un cuatrero, un gaucho alzado, un fugitivo culpable de todos los delitos sin resolver. Para otros, era “Robin Hood”, gaucho justiciero, vengador de paisanos.

Dicen que lo condenaron por desertor, en la época de las guerras entre colorados y celestes. Tal vez lo fusilaron, o lo degollaron colgado por los pies de un algarrobo.

Fieles rinden homenaje al Gauchito Gil en el Cabo Domingo.

Antes de morir, le dijo al sargento que lo ejecutaría: “No me mates, que te va a llegar una carta que dice que soy inocente”. El verdugo respondió: “No te vas a salvar” y el Gauchito dijo: “Cuando llegue la carta vas a recibir la noticia de que tu hijo está enfermo y morirá; rezá en mi nombre y tu hijo se va a salvar“.

Después de matarlo, el sargento volvió a su casa y encontró a su hijo enfermo. Rezó por él al Gauchito Gil y su nene se curó.

Desde entonces, el lugar donde murió el Gauchito se convirtió en santuario de peregrinación. Allí, año a año miles de personas se acercan para rendirle homenaje y dejar sus ofrendas: oraciones, velas y cintas rojas.

Pero no es el único templo. Los devotos fieles del Gauchito Gil ya diseminaron otros miles de santuarios por las rutas del país, desde Jujuy hasta Ushuaia.

Salud, dinero, trabajo, amor o hasta un milagro, lo promeseros creen que el Gauchito Gil todo lo concede. Mito o leyenda, en su provincia natal se lo venera desde hace más de cien años y el culto se extendió al resto del país.

Por haber sido liberal, el Gauchito Gil es identificado con el color rojo. Por eso los devotos llevan banderas de ese color y le ofrendan velas, flores, cruces y frutas.

Para hacerle un pedido al gauchito, se escribe en una cinta roja lo que se necesita y se la deja por la noche sobre la rama de un árbol, de un alambrado o en un palo clavado en la tierra.

También los creyentes encienden una vela colorada y, con la cinta del mismo color a modo de rosario, se le reza una oración. Hay personas que le encienden una vela colorada en un cruce de caminos y hacen el pedido.

Dicen que, si vas por la ruta y te cruzas con un santuario del gauchito, tenés que tocar la bocina para saludarlo.

Néstor Viera fue uno de los fieles que se acercó al Cabo Domingo.

 

(AUDIO) Aire Libre 963: