Huevos azules en Tierra del Fuego: el productor que desafía el clima para criar gallinas en Punta Paraná
Nelson Ginter lleva cerca de diez años dedicado a la cría de gallinas en Ushuaia y Punta Paraná, una zona cercana a Puerto Almanza. En diálogo con AIRE LIBRE FM, durante el programa El Campo es al Aire Libre, conducido por Germán Vanadía, contó cómo trabaja para formar un plantel de aves que produzcan huevos azules y verdes, una actividad que comenzó como pasatiempo familiar y hoy también representa un ingreso complementario.
En Ushuaia, Nelson Ginter lleva adelante un emprendimiento avícola que combina esfuerzo, adaptación al clima y una producción particular: huevos de tonalidad azulada.
Criar gallinas en uno de los lugares más australes del planeta implica enfrentar condiciones muy diferentes a las de otras regiones del país. Las temperaturas bajo cero, las dificultades para mantener el agua en estado líquido y la necesidad de proteger a las aves durante los meses más fríos forman parte de la rutina de una familia de Ushuaia que encontró en la producción de huevos una actividad que fue creciendo con el tiempo.
Nelson Ginter, de 62 años, está al frente de un pequeño emprendimiento que actualmente cuenta con 65 gallinas distribuidas entre Ushuaia y Punta Paraná, un sector ubicado a orillas del Canal Beagle.
La actividad comenzó como un pasatiempo familiar, pero poco a poco se transformó en una producción que logró abrirse camino en el mercado local, abasteciendo tanto a consumidores particulares como a establecimientos gastronómicos de la capital fueguina.
El invierno fueguino, el principal desafío
Uno de los aspectos más exigentes de la actividad es la adaptación a las condiciones climáticas de Tierra del Fuego.
Durante los meses de verano, buena parte de las gallinas permanece en Punta Paraná, a aproximadamente 82 kilómetros de Ushuaia. Sin embargo, cuando se aproxima el invierno, las aves deben ser trasladadas nuevamente a la ciudad para facilitar su cuidado frente a las temperaturas extremas.
Las bajas temperaturas obligan a mantener una vigilancia constante sobre los gallineros. Una de las tareas fundamentales consiste en retirar los huevos poco después de la postura, ya que la exposición prolongada al frío puede provocar que se congelen, se agrieten y dejen de ser aptos para su comercialización.
El abastecimiento de agua representa otro desafío cotidiano. Los bebederos requieren varios recambios durante el día para evitar que su contenido se congele y garantizar que las aves puedan hidratarse.
Estas tareas demandan dedicación y una organización particular, especialmente durante las jornadas más rigurosas del invierno austral.
El desafío de producir huevos de colores
Este color no responde a la alimentación ni a las condiciones ambientales, sino a factores genéticos propios de determinadas aves.
Parte de las gallinas está vinculada a líneas desarrolladas mediante trabajos de cruzamiento realizados por el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), que incorporaron características de la raza Araucana con el objetivo de obtener animales adaptados a las condiciones de producción de la región.
(EN EL AUDIO LA ENTREVISTA COMPLETA)
Aire Libre FM 96.3






