Roberto “Pampa” Pueblas celebró 30 años de trabajo en el vivero ecológico del barrio Austral
El histórico vivero ecológico ubicado en calle Kekombosch 426 cumple tres décadas de trabajo sostenido, basado en la reutilización de materiales y el cuidado del medio ambiente. Con más de 50 mil botellas recuperadas y una producción íntegramente natural, Roberto “Pampa” Pueblas, en diálogo con AIRE LIBRE FM, repasó su trayectoria, el trabajo diario y el objetivo ambiental que sostiene desde hace 30 años.
El vivero ecológico del barrio Austral, ubicado en calle Kekombosch 426, cumple 30 años de trabajo ininterrumpido de la mano de Roberto “Pampa” Pueblas, quien desde sus inicios apostó a una producción sustentable y al reciclaje como eje central de su actividad.
“Este vivero es totalmente ecológico, todo lo que se pueda recuperar, se recupera y se le da una utilidad. Es todo lo que se trata de hacer acá en este vivero”, explicó Pueblas al referirse al concepto que guía su trabajo desde hace tres décadas.
En relación a la producción actual, detalló que se encuentra cultivando “un poco de arvejas, frutillas, que son plantas nuevas”, y comentó que está experimentando con una variedad poco habitual: “Estoy experimentando con el tema de la frutilla blanca, es un experimento que estoy probando a ver si me da resultado”.
Sobre los niveles de cosecha, indicó que la temporada viene baja debido a que las plantas aún son jóvenes. Sin embargo, explicó que con plantas adultas suele obtener “entre ciento cincuenta, ciento sesenta kilos en temporada”.
Al recordar los primeros años del vivero, Pueblas relató el esfuerzo que implicó la recolección de botellas plásticas, material clave para la construcción del espacio. “En su momento el basural lo teníamos acá a un kilómetro, kilómetro y medio. Yo me iba los sábados y domingos, a las cuatro o cinco de la mañana, a buscar las botellas que pudiera recolectar”, recordó.
Contó además que debía hacerlo antes de que ingresara la maquinaria al predio, para evitar que el material fuera enterrado.
Gracias a ese trabajo, logró recuperar más de cincuenta mil botellas. “Para armar todas las paredes del vivero utilicé diez mil botellas”, precisó.
El vivero, además de ser visitado por vecinos de Río Grande, recibió a personas de otras provincias. “Muchas veces me sorprende, porque hay gente que viene de varias provincias y tratan de ubicar el vivero. Cuando lo ven, no lo pueden creer por el laburo y porque todavía esté parado”, expresó.
Pueblas señaló que el espacio transmite una sensación particular a quienes lo visitan. “La gente entra y entra con una paz, y no se quiere ir. Eso es real, la misma gente me lo dice”, comentó.
Respecto al trabajo diario, indicó que dedica tiempo todos los días para el cuidado de las plantas. “Todos los días, a la mañana temprano y a la tardecita, porque no quiero que se meta alguna plaga”, explicó, y remarcó que no utiliza productos químicos: “Todo es caserito, no hay nada químico”.
Finalmente, reafirmó el objetivo principal que sostiene su trabajo desde el inicio. “El objetivo es que la gente tome conciencia del medio ambiente”, señaló, y destacó la importancia de pequeños gestos como no dejar residuos en el campo y cuidar el entorno natural.
Para cerrar, Pueblas expresó su satisfacción por el camino recorrido y dejó un mensaje para la comunidad: deseó “unas felices fiestas” y que “el año que viene sea diez mil veces mejor que el que se fue”.
(EN EL AUDIO LA ENTREVISTA COMPLETA)

() Aire Libre FM 96.3:






