La deuda de las obras sociales con el hospital RG es de $10.500 millones
La deuda de las obras sociales con el hospital público asciende a un monto equivalente a un presupuesto anual de la institución, es decir 10.500 millones de pesos. AIRE LIBRE FM habló con la directora del nosocomio riograndense, Viviana Müller. Entre los principales deudores mencionó a OSEF, OSECAC, la UOM, Camioneros, PAMI, UPCN y gastronómicos. OSEF le debe al hospital desde el año 2020, pero a las clínicas privadas, sospechosamente, los pagos casi no tienen retrasos.
El atraso impactó sobre los recursos disponibles para comprar insumos, medicamentos, reactivos, alimentos y productos de limpieza, además de financiar servicios médicos contratados y especialidades indispensables para sostener la atención, incluida la guardia central y la terapia intensiva.
La directora del nosocomio habló en el programa Entre Mate y Mate y comenzó expresando que «al día de hoy, la deuda total de las obras sociales asciende a un presupuesto anual del hospital, esto es 10.500 millones de pesos, eso es lo que nos deben las obras sociales. Las 7 primeras obras sociales más deudoras nos deben el 86 por ciento.
La obra social de la provincia (OSEF), OSECAC con quien firmamos un convenio de pago en cuotas por 1.400 millones el mes pasado, a pagar en 12 cuotas, pero esto es, la deuda incluye el mes de abril, en 12 cuotas de 140 millones más o menos, y después, a partir de abril hasta el día de hoy».
En otro párrafo Viviana Müller enumeró lo siguiente: «Después tenemos la UOM que nos debe 1.600 millones y no hay manera de que lleguemos a un acuerdo.
Con la UOM no hay manera de de lograr un acercamiento.
Mientras que la obra social de Camioneros, con una deuda de 600 millones, después el PAMI con una deuda total de 500 millones, pero viene pagando y regularizando.
UPCN, Gastronómicos también nos deben».
LA DEUDA DE LA OSEF
La deuda de la obra social de los estatales es de 3.700 millones y se arrastra desde el año 2020.
Directora, en lo particular me llama mucho la atención que a las clínicas privadas les paga casi al día y no al hospital público.
«Con el nuevo presidente García, tengo mejor feedback y estamos trabajando. Antes me costaba un montón y mendigábamos todos los meses, sabíamos cuándo les transferían y, entonces, le reclamábamos, sabiendo cuándo el gobierno les transfería, y me costaba mucho y, de hecho se hizo esa deuda.
Porque no es que nosotros no dejamos de reclamar, estamos continuamente reclamando. Esta deuda se genera a partir de las prestaciones que nosotras brindamos y los valores son el nominador provincial», aportó.
La directora Müller manifestó además que «nosotros brindamos las prestaciones y después se factura. Cuando la obra social paga, entran a las cuentas hospitalarias. No son cuentas del Gobierno, son cuentas del hospital. Entra a una cuenta que se llama recaudadora, después nosotros por quincena cerramos la cuenta, hacemos el arqueo, presentamos a economía la certificación de todos esos ingresos.
Economía verifica que esos pagos corresponden a facturas emitidas por nuestro hospital. Una vez que esto tarda 2, 3 días, ellos certifican que esos ingresos corresponden a pagos de facturas hechas por el hospital, nos certifican, y ahí nosotros nos liberan para pasar esos fondos a las cuentas pagadoras del hospital, y, a partir de ahí, el hospital dispone de esos fondos para pagar todas las obligaciones de las que nos hacemos responsables».
«Esto es compras de todos los insumos para manejar el hospital -acotó-, todos, desde alimentos, de los productos de limpieza, de lavadero, medicamentos, reactivos, todos los insumos que el hospital necesita para prestar su servicio. Y, además, nosotros tenemos muchísimas especialidades, por ejemplo, la guardia central, de ahí también nosotros pagamos prestaciones, las prestaciones.
Los servicios médicos que nosotros tenemos contratados, que son muchísimos».
Cómo afecta el atraso a la atención médica
La deuda de las obras sociales con el hospital público condicionó la capacidad de la institución para sostener compras y contrataciones esenciales. Entre los gastos mencionados figuraron alimentos, productos de limpieza, insumos de lavadero, medicamentos y reactivos.
“Esto es compras de todos los insumos para manejar el hospital, todos, desde alimentos, de los productos de limpieza, de lavadero, medicamentos, reactivos, todos los insumos que el hospital necesita para prestar es su servicio”, señaló.
Detalló la profesional que «la falta de esos servicios podía comprometer la apertura de sectores centrales. La autoridad puso como ejemplo los informes de tomografía, necesarios para que la guardia y la terapia intensiva funcionen con normalidad».
“Entonces, nosotros no tenemos especialidades de poca demanda. Tenemos todas especialidades que son transversal a todo el hospital. Sin estas especialidades, el hospital se le dificulta muchísimo prestar servicios. Incluso, a veces, si no los tenemos, no no podríamos brindarlas. Si yo no tengo, no sé, informes de tomografía, no podría tener abierta la guardia.”
Y agregó: “Hoy la tomografía es de uso habitual. Entonces, no podría, si yo no tengo un informe médico de tomografía o un médico que informe las tomografías, no podría tener abierta la guardia, la terapia intensiva. Entonces, son transversales.”
La situación dejó planteado el impacto directo que tiene el atraso de las obras sociales sobre el hospital público: los pagos pendientes no solo afectan las cuentas institucionales, sino también la disponibilidad de recursos para garantizar prestaciones médicas consideradas básicas para la atención diaria.
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Aire Libre FM 96.3








