Hiperplasia Prostática Benigna: Cuándo consultar y cuáles son los tratamientos disponibles
El Dr. Enzo Ariel Czachurski, médico urólogo, explicó en diálogo con AIRE LIBRE FM qué es la hiperplasia prostática benigna (HPB), una condición frecuente en los hombres a partir de los 50 años, cuáles son sus síntomas, cómo se diagnostica y qué opciones de tratamiento existen en la actualidad.
La hiperplasia prostática benigna consiste en el aumento del tamaño de la próstata, un proceso natural asociado al envejecimiento masculino. “Es el principal responsable de los cambios que los hombres empiezan a notar al momento de orinar”, señaló el especialista.
Entre los síntomas más comunes, el urólogo mencionó la disminución de la fuerza del chorro urinario, la intermitencia, la sensación de no vaciar completamente la vejiga y la necesidad de levantarse varias veces por la noche para orinar, siendo este último uno de los signos que más afecta la calidad del descanso.
La importancia del control anual
El Dr. Czachurski remarcó que estos cambios aparecen de forma gradual, por lo que muchas veces los pacientes no los perciben como un problema hasta que se intensifican. “Cuando consultan, suelen decir que los síntomas empezaron hace poco, pero al profundizar, notamos que llevan mucho más tiempo”, explicó.
En este sentido, destacó la importancia de realizar controles urológicos anuales a partir de los 50 años, incluso cuando los síntomas son leves. “El órgano que más sufre las consecuencias de la obstrucción prostática es la vejiga, que debe hacer cada vez más fuerza para vaciarse”, advirtió.
Si no se trata a tiempo, la patología puede derivar en retención urinaria aguda, una situación que obliga a la colocación de una sonda vesical de urgencia.
Estudios simples y no invasivos
Para el diagnóstico inicial, el especialista indicó que se utilizan estudios no invasivos, como análisis de laboratorio, ecografía y uroflujometría, un examen que permite medir la fuerza y el caudal del chorro urinario.
“Muchos pacientes no consultan por miedo, pero la realidad es que son estudios simples que nos dan la información necesaria para decidir el mejor tratamiento”, aseguró.
Medicación y Cirugía
En cuanto al tratamiento, explicó que la medicación es la primera opción en la mayoría de los casos. “No reduce el tamaño de la próstata, pero alivia los síntomas y mejora la micción”, aclaró. Estos fármacos suelen ser de uso crónico, con buenos resultados en muchos pacientes.
La cirugía queda reservada para casos específicos, cuando la medicación no resulta efectiva o cuando el paciente no desea un tratamiento farmacológico prolongado. “No todo el que orina mal tiene que operarse”, enfatizó el urólogo.
Actualmente existen distintas técnicas quirúrgicas, tanto abiertas como endoscópicas, incluyendo resección transuretral, vapor de agua y cirugía láser. “No hay una técnica que sea la mejor para todos; lo fundamental es elegir correctamente al paciente”, sostuvo.
¿Hiperplasia o Cáncer?
El Dr. Czachurski aclaró que la hiperplasia prostática benigna no es cáncer, y que el cáncer de próstata, en general, no da síntomas en sus etapas iniciales. “Son enfermedades distintas, aunque pueden coexistir, por eso el control anual es clave”, explicó.
Respecto al análisis de PSA, remarcó que su interpretación debe estar siempre a cargo del médico urólogo, ya que un valor elevado no implica necesariamente cáncer. “El mensaje es simple: si hay cambios al orinar, no hay que normalizarlos ni postergar la consulta. Detectar el problema a tiempo evita complicaciones y mejora la calidad de vida”, concluyó el especialista.
El Dr. Enzo Ariel Czachurski atiende en la Clínica CMEP, de lunes a sábados.
(EN EL AUDIO LA ENTREVISTA COMPLETA)
() Aire Libre FM 96.3:






