Durante la sesión en el Senado, Monte de Oca apuntó contra la gestión de Vuoto por la crisis habitacional
La senadora nacional enfatizó en la falta de planificación urbana de la capital fueguina y reclamó «poner orden» frente al tráfico ilegal de tierras.
Ushuaia, 6 de agosto de 2026. — La senadora nacional por Tierra del Fuego, Belén Monte de Oca, intervino este jueves en la sesión del Senado de la Nación, en el marco del debate por la Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, y llevó al recinto la situación habitacional de Ushuaia, a la que atribuyó a años de mala gestión municipal sin planificación.
Durante la discusión del proyecto —que introduce modificaciones al Código Procesal Civil y Comercial en materia de desalojos—, la senadora señaló que el kirchnerismo refiere permanentemente a la función social de la tierra pero que, como ocurre en Ushuaia, nunca pensó en proteger a los vecinos que viven en una inseguridad jurídica permanente. Según planteó, la ciudad no está planificada y eso genera que los vecinos dependan de un político de turno para acceder a una propiedad que por derecho les pertenece.
En su exposición, describió la situación que atraviesa la Ciudad: «Tenemos allí un enorme problema, y este enorme problema que tenemos en Ushuaia es producto de una gestión camporista que lleva once años de mala praxis en materia habitacional.» Y advirtió que esa gestión «abrió camino a lo que vemos todos, que es la inseguridad jurídica y un claro tráfico ilegal de las tierras».
Monte de Oca señaló que la ausencia de ordenamiento urbano golpea a los sectores más vulnerables: «La falta de planificación urbana, la consecuente imprevisión en garantizar servicios básicos y la escasez habitacional generan un círculo cerrado de pobreza.» En esa línea, sostuvo que ese es «el marco perfecto para que prácticas ilegales y especulación extorsiva ejerzan un señorío totalitario sobre los más necesitados».
La senadora remarcó además que es el Estado el que debe dar una respuesta, «sin trasladar esa carga a los particulares ni tomarlos de rehenes, ni a ellos ni a sus patrimonios», y reclamó «justamente lo contrario: poner orden para que esto no pase».







