“Con casi 50 años de trayectoria, Alfio Baldovín sigue retratando la vida fueguina”
Con casi cinco décadas detrás de una cámara, el fotógrafo Alfio Baldovín repasó su extensa trayectoria vinculada a la fotografía deportiva, social, institucional y urbana en Tierra del Fuego. En diálogo con Aire Libre FM, habló sobre sus comienzos en Córdoba, la evolución tecnológica de la profesión, el impacto de los celulares y su pasión por seguir enseñando fotografía a nuevas generaciones.
“Empecé en el 79”, contó Baldovín al recordar sus primeros pasos en la fotografía. “Trabajaba haciéndole cosas a la gente del diario Tiempo de Córdoba, de deportes que a ellos no les gustaba. Me decían: ‘vos cubrime los fines de semana el atletismo, el básquet’, y así arranqué”.
Luego de llegar a Tierra del Fuego en 1983 y retirarse de la actividad petrolera, desde 1986 se dedicó de manera ininterrumpida a la fotografía profesional. “Trabajé muchísimo con empresas petroleras, con la industria fueguina, haciendo fotografía institucional, arquitectónica y publicitaria”, recordó.
Entre sus trabajos más destacados mencionó el registro fotográfico del cine de Río Grande. “Cuando se construyó el cine, don Mario Bismendi me contrató y toda la parte estética del cine la hice yo. Después esas fotos salieron publicadas en una revista de arquitectura a nivel nacional”, señaló.
A lo largo de los años también realizó innumerables eventos sociales. “Cantidad de quince años, bautismos y casamientos. Hoy me río porque por ahí alguien me dice: ‘usted me sacó las fotos de los quince y ya estoy por ser abuela’”, comentó entre risas.
Más allá del trabajo profesional, Baldovín explicó que disfruta especialmente de la fotografía urbana y el contacto humano. “A mí me gusta muchísimo todo lo que es urbano, la interacción con la gente. Muy difícilmente me vaya al medio de la montaña a buscar un amanecer en la cordillera”, afirmó.
Sin embargo, reconoció que también se deja sorprender por la naturaleza. “Hoy me preparé para ir a sacar el amanecer rojo, pero estaba todo nublado. Y terminé fotografiando un pájaro tipo aguilucho que se estaba comiendo un gorrión en un árbol de mi casa. Ni se mosqueó cuando le saqué fotos”, relató.
Actualmente comparte gran parte de sus trabajos en redes sociales. “Tengo Facebook, tengo Instagram y publico mucho en grupos de fotografía de naturaleza y paisaje. No soy muy afecto a las páginas web”, indicó.
Sobre el impacto de los teléfonos celulares en la profesión, consideró que “hubo un antes y un después”. “El celular desplazó mucho trabajo profesional por una cuestión económica. Las familias dejaron de poner en la balanza el profesionalismo del fotógrafo y empezaron a mirar más el costo”, sostuvo.
No obstante, aclaró que “desde lo técnico, el celular tiene muchísimas limitaciones comparado con una cámara de fotos”.
Además, Baldovín continúa dando talleres de fotografía para todas las edades y dispositivos. “Estoy dando talleres con todo tipo de aparato que saque fotos. Trato de que todo el mundo se fusione, tanto el que tiene cámara como el que tiene celular”, explicó.
Finalmente, destacó que fue adaptando su forma de enseñar a los nuevos tiempos. “Antes seguía un programa muy estricto de introducción a la fotografía, pero lo fui mutando porque la gente que tiene celular hay muchas cosas que no puede manejar igual que con una cámara”, concluyó.
(EN EL AUDIO LA ENTREVISTA COMPLETA)
Aire Libre FM 96.3







