Cáritas de la Parroquia Sagrada Familia asistió a 400 familias en julio y advierte un fuerte aumento de la demanda
El padre Iván Bressán, de la Parroquia Sagrada Familia, expresó su preocupación por el crecimiento sostenido de familias que recurren a Cáritas en busca de ayuda alimentaria. En diálogo con Aire Libre FM, señaló que durante julio se asistió a unas 400 familias, una cifra que contrasta con las entre 100 y 120 que, en promedio, solicitaban ayuda cada mes durante el año pasado.
El sacerdote explicó que el incremento de la demanda está directamente relacionado con la pérdida de puestos de trabajo y el deterioro de la situación económica. «Se ha cuatriplicado prácticamente los pedidos», afirmó, al tiempo que destacó el compromiso de los voluntarios y de la comunidad, cuyas donaciones permiten sostener la asistencia.
Actualmente, Cáritas entrega módulos alimentarios con productos básicos como harina, aceite, yerba, leche, tomate y otros alimentos esenciales. Además, cuando reciben donaciones de comercios, incorporan verduras u otros productos para reforzar la ayuda.
El padre Iván sostuvo que una de las situaciones que más preocupa es que muchas de las personas que hoy solicitan asistencia hasta hace poco tiempo contaban con un empleo estable. «Hay gente que estaba bien, que podía sostenerse, y ahora no puede pagar el alquiler ni la luz», lamentó.
También remarcó el impacto emocional que atraviesan quienes pierden su fuente laboral, especialmente los trabajadores de mayor edad. «Hay una sensación de desánimo y desesperación. Imaginate perder un trabajo de 30 años cuando ya tenés 50. La situación es muy crítica», expresó.
Respecto de las consultas que reciben diariamente, indicó que muchas familias llegan porque ya no pueden afrontar el costo del alquiler tras quedarse sin empleo, mientras que otras buscan alojamiento o contención por encontrarse en situación de calle. En ese sentido, recordó que en la sede de Cáritas ubicada en 25 de Mayo se brinda asistencia a personas que atraviesan esa realidad.
Ante el aumento de las necesidades, el sacerdote convocó a la comunidad a seguir colaborando con alimentos no perecederos y ropa. Las donaciones pueden acercarse a la Parroquia Sagrada Familia, que permanece abierta desde las 11 hasta las 20, donde funciona un espacio habilitado para recibir la ayuda. Parte de la ropa donada también se vende para comprar los alimentos que hacen falta.
Finalmente, el padre Iván dejó un mensaje de esperanza y solidaridad. Inspirado en el Evangelio de la multiplicación de los panes, invitó a cada vecino a compartir «desde lo poquito que puede», convencido de que cada aporte ayuda a aliviar la difícil realidad de quienes hoy más lo necesitan. Asimismo, expresó su deseo de que la situación económica mejore y que las políticas públicas contribuyan a generar empleo y mejores condiciones de vida para las familias.
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Aire Libre FM 96.3







