A los 19 años, Thiago González hizo historia en la Vuelta a Tierra del Fuego

El joven piloto riograndense Thiago González se consagró ganador de la 42ª edición de la Vuelta a la Tierra del Fuego en motos, imponiéndose en la clasificación general y en la categoría Expertos, la más competitiva del certamen. Con apenas 19 años, logró un triunfo que no solo marca su carrera deportiva, sino que también continúa un legado familiar profundamente ligado a esta emblemática competencia. El piloto estuvo en los estudios de AIRE LIBRE FM.

Hijo de Raúl González —uno de los máximos ganadores de la prueba—, Thiago creció en un entorno atravesado por la pasión por el motociclismo. “Somos una familia muy fierrera, la carrera siempre estuvo muy presente”, contó, destacando la influencia de su padre, quien suma siete victorias en la Vuelta.

El camino del joven campeón comenzó a los 14 años, cuando debutó en el campeonato provincial y en la propia Vuelta, donde ya sorprendió al quedarse con la categoría Promocional. Aquel año, además, su padre también ganó en Máster, logrando un hecho histórico: padre e hijo triunfando en la misma edición.

En esta oportunidad, González logró una victoria contundente, superando por 14 minutos a su principal competidor, Leandro Pérez. “Pude ganar la general y la categoría, así que estamos muy contentos”, expresó.

La preparación para una competencia de estas características es exigente y sostenida en el tiempo. Thiago entrena intensamente desde principios de año, combinando trabajo físico en gimnasio con prácticas sobre la moto. “Se utiliza todo el cuerpo, es una carrera muy demandante. Si no estás bien entrenado, la sufrís mucho”, explicó.

La Vuelta a la Tierra del Fuego no solo pone a prueba la resistencia física, sino también la capacidad técnica y mental de los pilotos. El recorrido incluye sectores de montaña con terrenos complejos, piedras, barro, trepadas exigentes e incluso condiciones climáticas adversas. “Hay partes donde vas prácticamente sobre piedras o subiendo por cascadas de agua, es muy duro”, detalló.

Durante la competencia, que se desarrolla en dos etapas, los pilotos pasan cerca de nueve horas arriba de la moto. En ese contexto, la recuperación es clave: alimentación adecuada, hidratación constante, descanso y revisión mecánica forman parte de la rutina entre jornadas.
Pese a las dificultades, Thiago también debió sobreponerse a una fuerte caída durante la segunda etapa. “Me caí en la montaña, me golpeé y me mojé todo con el agua helada, pero por suerte pude seguir”, relató.

Más allá de lo deportivo, el joven destacó el compañerismo entre los pilotos y el esfuerzo que implica competir en una disciplina costosa. “Es un deporte muy caro, lleva mucho esfuerzo físico y económico, pero es una carrera única, todos la vivimos muy intensamente”, afirmó.
Con este triunfo, Thiago González no solo se consolida como una de las grandes promesas del motociclismo fueguino, sino que también escribe su propio capítulo en la historia de una de las competencias más importantes del sur argentino.




Aire Libre FM 96.3
Escuchá la entrevista completa: