Muerte de Santiago Liquín: «Las reconstrucciones que hizo la Justicia fueron una payasada»

A cinco años de la muerte de Santiago Liquín (18), familiares y amigos lo recordaron este miércoles por la noche con una emotiva ceremonia desarrollada en inmediaciones de San Martín y Finocchio. En ese lugar una camioneta atropelló a Santiago y a su amigo Matías Berger (18), quien resultó con diferentes lesiones. AIRE LIBRE FM entrevistó a Rosa, la madre quien reseñó: "Estoy devastada".
Se recuerda que Germán Alfredo Sopena, el conductor del vehículo, fue condenado a 3 años de prisión en suspenso, apeló el fallo y obtuvo una respuesta favorable del Superior Tribunal de Justicia que revocó la condena. Familiares de la víctima expresaron su asombro y descontento, y los jueces lo decidieron «en base a las dudas sobre la mecánica del accidente, considerando que las víctimas pudieron haber obrado de manera imprudente».
Rosa manifestó que «lo peor que podía hacer la justicia es eximirlo de toda culpa a la persona que mató a Santiago, a mi hijo querido, que la verdad que cada día que pasa lo extraño más. Son 5 años que pasaron y para mí es como si fuera el primer día. Nosotros quedamos condenados de por vida, es como que a nosotros nos dieron perpetua, porque este dolor nos acompañará hasta la tumba.
El que conducía hace su vida normal, en los bailes… pero bueno, Dios es grande y si no hubo justicia Dios es más poderoso».
Rosa, ¿nota si hubo algún cambio en la ciudad respecto a la normativa, a la forma de conducción, a la forma en que manejamos habitualmente los ciudadanos?
«No, para nada. Está el caso de Santiago, también lo de la chiquita Victoria y hace poquito el ciclista.
Cada vez va peor. Creo que si las autoridades máximas, como ser senadores, diputados, no se mueven algo para cambiar las leyes, esto va a seguir, porque tienen que poner mano dura, porque si no, no sirve de nada, o sea el conductor hace lo que quiere, no cuida a las personas, y tenemos que pensar en ello, en las personas que han muerto, que no sean en vano esas muertes.
Como la muerte de Santiago pero para la justicia no fue suficiente».
«Hicieron reconstrucciones, hicieron de todo, una payasada porque los jueces dejaron sin culpa a esta persona, y me parece que estaba todo tan claro. A nosotros no nos hace falta estudiar ni ser perito ni nada para darnos cuenta de cómo fue el accidente. Estaba todo muy claro, pero hasta hace muy poco en el juicio, la perito de la Policía dijo que todavía tiene dudas de que si mi hijo saltó o estaba terminando de cruzar la calle, que es eso lo que pasó.
Pero a ellos les queda duda, yo no entiendo cómo hacen su trabajo».
¿Continúan con la etapa Civil desde la justicia? ¿Han tenido algún tipo de novedad?
«No, por ahora están en la parte probatoria, nosotros presentamos a los testigos. Él también presentó su testigo que es la perito, como le digo, y la doctora. Todo me parece muy raro.
Que no les hayan quedado claro viendo las heridas de mi hijo, que están más que evidentes. O sea, a mí no me hace falta estudiar para darme cuenta de cómo fue el accidente. Estaba todo tan clarito que nosotros no nos explicamos de cómo se maneja la justicia».
«Hay cosas que no nos podemos explicar y nos hacemos preguntas todos los días con mi esposo… yo lo sigo esperando a Santi. Yo paso todas las noches, en la madrugada sin poder dormir, yo estoy enferma, me duele todo el cuerpo, pero a la justicia no le importa nada, no le importa nada.
Para levantarme de la cama hago un esfuerzo muy grande, pero lo hago por mis hijos que me quedan».
¿En algún momento Sopena se acercó a la familia a pedir perdón por lo que pasó?
«No, para nada. Esa persona no tiene corazón, es muy frío, una persona que no se arrepiente de lo que ha hecho, para nada, porque se lo ve en los boliches por ahí bailando. Mis compañeros me cuentan y ellos mismos también se indignan con todo esto».
Aire Libre FM 96.3






