Hijos de antiguos pobladores destacaron el crecimiento de Río Grande de cara a su 105° aniversario
En diálogo con Aire Libre FM, Sandra Barría, Patricia Almonacid y Marcos Pechar, junto a la presidenta del Centro de Antiguos Pobladores, Susana Soto, compartieron recuerdos de la ciudad que los vio crecer y reflexionaron sobre la transformación de Río Grande, que el próximo 11 de julio celebrará sus 105 años. Coincidieron en valorar el desarrollo urbano, la llegada de nuevas culturas y el crecimiento de la comunidad, sin dejar de recordar con nostalgia la ciudad de su infancia.
En el camino hacia un nuevo aniversario de Río Grande, el Centro de Antiguos Pobladores continúa compartiendo historias de vecinos que fueron protagonistas del crecimiento de la ciudad. En esta oportunidad, Sandra Barría, Patricia Almonacid y Marcos Pechar visitaron los estudios de Aire Libre FM para recordar cómo era el Río Grande de su niñez y cómo observan su evolución.
Patricia Almonacid, ex empleada municipal, sostuvo que su experiencia laboral le permite mirar el desarrollo de la ciudad desde otra perspectiva.
«Nosotros también coincidimos porque somos ex empleados municipales, entonces tenemos ese acercamiento hacia la comunidad. Sabemos cómo se trabaja desde el inicio de un proyecto y quizás la visión que tenemos de Río Grande es diferente», expresó.
En ese sentido, destacó las obras realizadas en los últimos años.
«A mí me gusta cómo está Río Grande. Tiene lindas obras, útiles. Después aparece la discusión política, que puede gustar o no, pero cuando uno ve espacios como el Parque de los 100 Años entiende que son lugares que hoy disfrutan nuestros hijos y nuestros nietos», afirmó.
Además, valoró el crecimiento de la oferta cultural y deportiva.
«Siempre hay cosas por mejorar, pero vemos muchos adelantos. No es el mismo Río Grande que vivimos de chicos, pero fuimos creciendo junto con la ciudad y nos fuimos adaptando.»
Sandra Barría coincidió con esa mirada.
«A mí me encanta cómo está Río Grande. Todo lo relacionado con la cultura, con los colegios, con las actividades… Las distintas culturas que fueron llegando también forman parte del crecimiento y aprendimos a convivir con ellas», señaló.
Recordó que el fuerte crecimiento demográfico comenzó durante la década del ’80.
«Vivimos ese cambio de población siendo adolescentes. Empezamos a compartir con chicos que venían de otras provincias, con otras costumbres, y eso terminó definiendo también nuestra cultura.»
«Antes nos conocíamos todos»
Por su parte, Marcos Pechar recordó cómo era la ciudad cuando él era niño.
«Nací en 1965 y el cambio fue enorme. Antes Río Grande era un pueblo muy chico, donde nos conocíamos todos y eran pocas cuadras. Después empezó a crecer de una manera descomunal.»
Su paso por Obras Públicas y la Municipalidad le permitió observar de cerca esa transformación.
«Trabajé muchos años y veía cómo iban naciendo los barrios. Donde hoy está la avenida Perón antes había agua. Ver ese cambio fue impresionante.»
También recordó el impacto que tuvo la instalación de las fábricas.
«En los años ’79 y ’80 empezó el boom de las fábricas. Ahí comenzó a llegar muchísima gente y tuvimos que adaptarnos a convivir con nuevas culturas y nuevas costumbres.»
Los entrevistados también evocaron escenas de la infancia.
«No teníamos semáforos, las calles eran de tierra y la Perito Moreno era muchísimo más ancha y más empinada», recordaron entre risas.
Escuelas, estudios y trabajo
Durante la charla también repasaron su paso por las instituciones educativas de la ciudad.
Sandra Barría cursó la primaria en la Escuela Nº 2 y luego realizó el secundario en el Colegio Don Bosco.
«Después me fui a estudiar Informática a La Plata, pero extrañaba demasiado y regresé. Más adelante hice la Tecnicatura Superior en Administración Pública y luego el profesorado en Ciencias Jurídicas», contó.
Patricia Almonacid recordó con cariño su paso por el Colegio María Auxiliadora.
«Siempre fue un colegio muy limpio y muy lindo. Después rendimos examen para ingresar al Don Bosco y más adelante estudiamos Administración Pública y el profesorado, carreras que nos permitieron crecer dentro del municipio y también ejercer la docencia.»
Finalmente, todos coincidieron en que, más allá de los cambios, mantienen intacto el orgullo de haber nacido y crecido en Río Grande.
«Hoy la ciudad es muy distinta a la de nuestra infancia, pero seguimos sintiéndola nuestra y celebramos todo lo que ha crecido en estos 105 años», concluyeron.
(EN EL AUDIO LA ENTREVISTA COMPLETA)
Aire Libre FM 96.3








