Médicos advierten que un protocolo interno del Hospital de Ushuaia genera obstáculos para acceder a estudios y tratamientos
La médica generalista y de familia Magdalena Magnelli, integrante de la Asociación Civil Fueguina para el Desarrollo de los Equipos de Salud (ACFUDES), en diálogo con Aire Libre FM expresó su preocupación por las dificultades que enfrentan algunos pacientes para acceder a estudios, consultas y prácticas médicas en el Hospital Regional Ushuaia a partir de la implementación de un protocolo interno que lleva aproximadamente un mes en vigencia.
La profesional aclaró que no se trata de una medida ministerial ni de un decreto provincial, sino de una disposición administrativa propia del hospital, por lo que aún no existen estadísticas que permitan medir su impacto total.
Sin embargo, aseguró que ya se observan consecuencias concretas en la atención de los pacientes.
“Se interrumpe el proceso de atención”
Magnelli explicó que los Centros de Atención Primaria de la Salud (CAPS) continúan atendiendo normalmente a todas las personas, independientemente de su cobertura médica.
No obstante, señaló que las dificultades aparecen cuando esos pacientes necesitan estudios complementarios, análisis o derivaciones hacia el hospital.
“Nosotros en los CAPS seguimos atendiendo con normalidad. El problema aparece cuando necesitamos derivar a un paciente o solicitar estudios complementarios en el hospital. Ahí empiezan las diferencias según la obra social que tenga cada persona”, indicó.
Según explicó, los pacientes cubiertos por el programa Sumar no encuentran inconvenientes porque cuentan con cobertura estatal, pero existen numerosos casos de personas que poseen obras sociales de otras provincias o entidades sin convenios vigentes en Tierra del Fuego.
“Hay personas que trabajan en blanco y tienen una obra social de otra provincia. Como esa obra social no existe en Tierra del Fuego o no tiene convenio con el hospital, quedan en una especie de limbo. Plan Sumar no las cubre porque ya tienen obra social, pero tampoco pueden acceder a determinadas prestaciones porque su cobertura no es reconocida”, detalló.
La médica sostuvo que esta situación termina afectando directamente la continuidad de los tratamientos.
“Nos vemos limitados como profesionales. Por ejemplo, puedo realizar un PAP en el centro de salud, pero después cuando llega al hospital no se procesa porque la cobertura de esa paciente no es aceptada. Entonces nunca obtenemos el resultado del estudio”, ejemplificó.
Casos de urgencia y preocupación por los costos
La integrante de ACFUDES también manifestó preocupación por situaciones registradas en el área de guardia.
Según relató, existen casos en los que pacientes fueron informados de que, si no podían abonar una prestación, igualmente se les generaría una deuda con el hospital.
“Eso genera mucha angustia. Hay personas que llegan en una situación de emergencia y además reciben la noticia de que se les va a generar una deuda”, sostuvo.
Entre los ejemplos mencionados, relató el caso de una paciente que necesitó una sutura y a quien le habrían informado un costo cercano a los 300 mil pesos.
“No es una situación que uno pueda elegir. Si una persona se cortó y necesita una sutura, necesita atención inmediata”, remarcó.
Redes informales para sostener la atención
Ante estas dificultades, Magnelli reconoció que muchos profesionales terminan recurriendo a contactos personales o redes informales para intentar garantizar la continuidad de la atención.
“Por ahí un paciente necesita una interconsulta con neurología y termina siendo atendido de manera informal a través de contactos entre profesionales. Pero eso no debería depender de conocer personalmente a alguien”, afirmó.
La médica advirtió que esta situación genera inequidades.
“No puede ser que el acceso a una consulta dependa de si el profesional tiene o no el teléfono de un especialista. Tiene que existir una vía formal para todos los pacientes”, expresó.
También preocupa la falta de medicamentos
Otro de los puntos abordados fue la disponibilidad de medicamentos tras la reducción del programa nacional Remediar.
Magnelli explicó que algunos centros de salud intentan sostener la atención mediante donaciones o redistribución de medicamentos, aunque reconoció que se trata de soluciones excepcionales.
“A veces es la única alternativa que tenemos para que una persona acceda a su tratamiento. Pero tampoco es lo ideal, porque existen cuestiones de conservación y trazabilidad que deben respetarse”, indicó.
“Hay una limitación al acceso universal a la salud”
Para la profesional, el problema principal radica en que algunos vecinos quedan sin una cobertura efectiva pese a tener obra social.
“A raíz de todo esto vemos una limitación al acceso universal a la salud, al menos en Ushuaia. Hay personas que en los papeles tienen cobertura, pero en la práctica no pueden acceder a estudios o prestaciones que necesitan”, sostuvo.
Finalmente, consideró que la situación requiere una intervención de las autoridades sanitarias para garantizar que todos los pacientes puedan continuar sus tratamientos sin barreras administrativas ni económicas.
“Lo que está en discusión es el acceso efectivo a la salud. No debería depender de la obra social que tenga una persona o de si puede afrontar un gasto inesperado en una situación de urgencia”, concluyó.
(EN EL AUDIO LA ENTREVISTA COMPLETA)
Aire Libre FM 96.3






