Walter Silva: “Fue un objetivo personal, un broche final para mi carrera”
El jefe del Servicio Penitenciario de Ushuaia se recibió de Licenciado en Seguridad Pública y cuenta cómo la formación académica transformó su mirada profesional.
A los 46 años, Walter Silva, oficial del Servicio Penitenciario de Ushuaia, acaba de cumplir uno de los objetivos más importantes de su trayectoria: egresó como Licenciado en Seguridad Pública de la Universidad Nacional de Tierra del Fuego. En diálogo con AIRE LIBRE FM, relató cómo inició este camino, por qué decidió estudiar y de qué manera piensa aplicar los conocimientos en su labor cotidiana.
“Soy oficial del Servicio Penitenciario… nosotros tenemos una tecnicatura de ciencias penales… y mediante un acuerdo del Gobierno provincial con la Universidad de Tierra del Fuego se abrió esta licenciatura que empezó hace tres años atrás”, explicó. La cursada duró dos años, más un año adicional dedicado al trabajo integrador. “Terminó el lunes pasado”, dijo con evidente satisfacción.
Respecto al aporte académico para su profesión, Silva fue claro: “Nos dieron materias humanísticas, materias técnicas, y se pueden volcar a la jornada diaria de nuestro trabajo”. Remarcó además que la carrera fue cursada tanto por personal policial como penitenciario, lo que enriqueció la experiencia. “Sirve para capacitar a los oficiales y también instarlos a que sigan estudiando”.
Cuando se le preguntó por qué decidió estudiar, la respuesta fue directa: “Fue un objetivo personal… la universidad pública nos abrió las puertas y era como un broche final, obtener un título profesional para irme así de esa manera”.
Silva explicó que muchos de los contenidos aprendidos ya los aplicó en su tarea cotidiana. “En el servicio penitenciario las materias humanísticas sirven para abordar a un privado de la libertad”, señaló. Con más de dos décadas de experiencia, hoy también forma a las nuevas generaciones: “Al ser uno de los oficiales más veteranos, también enseñar al personal nuevo… orientarlos en cómo abordar a un interno y en la problemática del trabajo penitenciario”.
Actualmente ocupa la jerarquía de Prefecto, “la anteúltima jerarquía” y se desempeña como director de seguridad. Recordó que comenzó la escuela en el año 2000, se recibió entre 2002 y 2006, y desde entonces ejerce la profesión. Sobre la tarea penitenciaria, reconoció: “Es un trabajo muy singular… hay días tranquilos y otros que no. La idea es ser lo más profesional posible y no tener después que responder en el juzgado por hacer las cosas mal”.
Con el paso de los años, asegura que la experiencia hace una diferencia: “Cuando ya te ven que tenés un poco de edad, te respetan… por tener canas o gordos”, expresó entre risas. También mencionó el contraste generacional dentro del servicio: “Tenés compañeros que pueden ser tus hijos… los chicos vienen con otras ideas, muy diferentes a las nuestras”.
Respecto al futuro, no descarta seguir estudiando: “Hay varias opciones de posgrados y diplomaturas… sería bueno implementarlo”. Aunque se acerca a su retiro, “me queda un año y medio, si Dios quiere”, afirmó que su nueva formación le brinda más herramientas para su labor diaria.
Silva fue el primer egresado de su cohorte. “Había unos veinte estudiantes en Río Grande y veinte en Ushuaia… se dio así, sustancialmente, que soy el primer egresado”. Y ese logro también lo comparte su familia: “Es un orgullo, una satisfacción… llegaste a un objetivo que te propusiste cuando empezaste”.
(EN EL AUDIO LA ENTREVISTA COMPLETA)
() Aire Libre FM 96.3:






