(VIDEO) Condenan a 8 años de prisión a un joven por abusar de su hermana
El Tribunal de Juicio en lo Criminal de Río Grande condenó este miércoles a un hombre de 24 años a 8 años de prisión, tras considerarlo culpable del delito de abuso sexual con acceso carnal agravado por el vínculo. De acuerdo con la acusación, el imputado abusó de su hermana en dos oportunidades. La víctima declaró la semana pasada que esa denuncia «la había inventado», pero los jueces y el fiscal no le creyeron.
Además de la pena, el Tribunal dispuso la intervención del Juzgado de Familia y Minoridad de turno para garantizar la protección integral de la víctima, incluyendo su bienestar físico y psicológico, así como el acompañamiento durante su embarazo.
En esa línea, también se dio intervención a la Secretaría de Género y Diversidad del Municipio y al Ministerio de Bienestar Ciudadano y Justicia de la Provincia, con el objetivo de brindar contención y asistencia tanto a la víctima como a su entorno familiar.
Asimismo, los jueces ordenaron a los familiares de la víctima abstenerse de realizar cualquier conducta que pueda afectar su integridad física o emocional, y facilitar el acceso de los organismos encargados de realizar el seguimiento del caso.
Los fundamentos de la sentencia se darán a conocer el próximo 7 de mayo a las 13.
QUÉ DIJO EL FISCAL, LUEGO DE LA CONDENA
El fiscal Martín Bramati sostuvo que «nosotros teníamos por acreditado los hechos. Evidentemente, el tribunal coincidió con nosotros en eso. No así con la pena, pero, bueno, es una cuestión que ha evaluado el tribunal. Con los fundamentos veremos cuál es la diferencia. Seguramente la ponderación de los agravantes y atenuantes.
Habrán concluido que algún atenuante influía más en el hecho y algún agravante quizás no. Pero, bueno, eso lo evaluaremos con con los fundamentos».
¿Es doble víctima la joven, entonces? Porque ahora usted, entonces, considera que era presionada por la familia.
«Creo que quedó claro que había una presión familiar para que ella se retracte. El inicio de la investigación fue un inicio normal y común con todas las causas, y con posterioridad, por distintas vicisitudes, ella debió, para nosotros, debió retractarse para cumplir con las necesidades o con los requerimientos de la familia».
¿Ella se retractó durante la instrucción o solamente en etapa de juicio?
«No, no, ya durante la instrucción vino a vernos varias veces a la fiscalía. Igualmente, nosotros consideramos que las retractaciones eran eran raras, tenían vicisitudes que eran incomprensibles, difícil apegarlas con la realidad.
Entonces, nos quedó todo lo que era el abuso denunciado con todas las pruebas que la avalaban».
¿Qué peso tuvo la cámara Gesell?
«Muchísima. Es la declaración, fue la declaración espontánea de ella al inicio de la investigación, cuando ella realmente contó lo que nosotros consideramos que sucedió.
En este este tipo de delitos son delitos dependiente de instancia privada, pero lo que no quiere decir que una vez que la parte lo ha iniciado el proceso o ha hecho saber o hemos tomado conocimiento de ese hecho, se ha empezado la investigación, que no tengamos la posibilidad o la capacidad de continuar.
Se convierte como si fuera un delito común en el que podemos investigarlo prescindiendo aún de la voluntad de la víctima.
Igualmente, nosotros creemos que la voluntad de la víctima, en este caso, no es lo que ella refleja en sus dichos, Pero creemos que lo que nos vino diciendo los últimos meses ha sido más un pedido familiar que que cómo es que un deseo de ella».
¿Cómo está ella hoy?
«No tenemos contacto, tuvimos contacto hasta un una semana, unos días antes de la del juicio. Después, nosotros consideramos que no tenía que declarar en juicio, nos opusimos, y, sin embargo, a pedido de la defensa y su insistencia, ella vino a declarar, aún contra la voluntad de la fiscalía, sosteniendo que que le hacía mal, que podía afectar su situación personal, física, mental, incluso hasta su embarazo.
Pero ella insistió y el tribunal es soberano en eso y permitió a la defensa que pudiera interrogarla».
¿Qué no le cerraba a usted la explicación que ella brindaba?
«No, hay que separar las cosas. En primer lugar, la investigación fue impecable hasta el punto donde, en un mes determinado, ella se retracta.
Pero todas las medidas, todas las pericias y todas las intervenciones habían sido correctas como cualquier caso de abuso, y todo daba como indicador que el el abuso había existido. Con posterioridad, esas se retracta. Primero, usa una excusa. En segundo lugar, al mes usa otra. Posteriormente, en juicio, dio una tercera.
Entonces, las retractaciones en sí ni siquiera fueron congruentes o coincidentes. Incluso, las dos primeras parecían irracionales».
¿Hay algunos otros elementos o testigos que den cuenta de que esta retractación pudo estar condicionada?
«Los testigos que que declaran, incluso diciendo que que ella miente, para nosotros son demostrativos de que justamente no lo hace o no lo hizo al inicio.
Porque son argumentos inverosímiles, o sea, no tienen mucha motivación o mucha fundamentación. O sea, uno de los argumentos era que en realidad un encapuchado la amenazaba con que denunciara a su hermano porque si no iba a mostrar fotos de ella, o sea, que nunca fue probado, eso nunca fue denunciado.
Esa la visión de la fiscalía, y la visión de la fiscalía parece que fue la que recogió el tribunal, porque, por lo menos, en cuanto a la acreditación de los hechos, dictó una condena».
¿Le cabe alguna consideración a la familia que en todo momento estuvo manifestando fuera?
«No, no, al contrario, yo respeto mucho a las partes, respeto sus deseos, quizás su voluntad, quizás su su necesidad de volver el tiempo atrás, pero, bueno, esto es otra cosa. Acá había una denuncia de abuso y había que investigarla, se investigó y se llevó a un resultado».
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