Producción avícola fueguina: Trabajan en un sello de calidad para los huevos producidos en la provincia
Juan Juárez, referente de la Cooperativa Avícola Tierra del Fuego, habló con AIRE LIBRE FM en el programa El campo es al Aire Libre sobre el desarrollo de un protocolo que permitiría obtener un sello de calidad garantizada para la producción local de huevos. Su establecimiento será utilizado como experiencia piloto y el trabajo involucra al INTA y a la Secretaría de Agricultura provincial. “Le da al consumidor una tranquilidad sobre lo que está consumiendo”, destacó.
La producción de huevos en Tierra del Fuego busca dar un nuevo paso hacia su profesionalización. Desde hace más de dos años distintos actores trabajan en la elaboración de protocolos que permitan contar con un sello de calidad garantizada, capaz de establecer criterios comunes para la actividad avícola provincial.
Juan Juárez explicó que la iniciativa permitiría estandarizar la producción y, al mismo tiempo, ofrecer mayores garantías a quienes compran alimentos producidos en la provincia.
“Es un paso importante, ya que con ese sello uno estandariza la producción a nivel nacional y, al mismo tiempo, le da al consumidor una tranquilidad de lo que está consumiendo”, señaló.
El establecimiento del propio Juárez será utilizado como experiencia piloto para poner a prueba las diferentes etapas del proceso. En el desarrollo participan distintos organismos públicos, entre ellos el INTA y la Secretaría de Agricultura de Tierra del Fuego.
Para el productor, avanzar en este tipo de certificaciones también forma parte de una discusión más amplia sobre la capacidad de la provincia para producir sus propios alimentos.
“El sello será un paso más en el desarrollo de la tan buscada soberanía alimentaria”, afirmó.
La idea comenzó a tomar forma después de observar experiencias similares en otros sectores productivos.
“Vi que el sector frutihortícola tenía un sello y me fui metiendo en el tema para ver cómo implementarlo en el sector avícola”, recordó.
Pero obtener una certificación no implica únicamente establecer parámetros sobre el huevo que llega al consumidor. También obliga a revisar todo el proceso productivo, desde las condiciones de las aves hasta el tratamiento de los residuos.
Juárez explicó que uno de los requisitos del protocolo es contar con un certificado que determine cómo se realiza la disposición de los residuos orgánicos. Eso abre, a su vez, la posibilidad de desarrollar sistemas de compostaje y reutilizar parte de esos materiales dentro del propio circuito productivo.
Por ejemplo, el compost obtenido podría tener diferentes usos e incluso integrarse nuevamente al establecimiento como parte del manejo de las camas de las gallinas.
El desafío logístico de producir en una isla
La producción avícola fueguina también enfrenta condiciones particulares por su ubicación geográfica.
Actualmente, explicó Juárez, incorporar nuevas gallinas ponedoras requiere una logística compleja. En su caso, implica viajar hasta Buenos Aires y luego trasladarse a Pergamino para conseguir los animales, que posteriormente deben ser enviados por avión hacia Tierra del Fuego.
“Es necesario mucho esfuerzo de logística: viajar a Buenos Aires, luego a Pergamino, traer en avión a las gallinas, con el estrés que eso implica”, describió.
Existe un Centro Multiplicador de Aves en Río Gallegos que distribuye ponedoras hacia distintos puntos de la Patagonia. Sin embargo, las características particulares del ingreso terrestre a Tierra del Fuego representan una dificultad adicional, ya que es necesario atravesar territorio chileno.
A ello se suma, según explicó el productor, la falta de una conexión aérea entre Río Gallegos y Río Grande con las condiciones necesarias para transportar aves de manera adecuada.
Por ese motivo, avanzar en protocolos sanitarios y de calidad también podría abrir, a largo plazo, nuevas posibilidades para analizar el transporte de producción e insumos a través de territorio chileno, aunque para ello todavía sería necesario resolver cuestiones normativas y sanitarias.
Juárez reconoció que se trata de un proceso largo, pero consideró que vale la pena sostenerlo.
El objetivo final es que la producción avícola fueguina pueda crecer con reglas claras, estándares verificables y mayor confianza para el consumidor, mientras se buscan soluciones a los desafíos logísticos propios de producir alimentos en Tierra del Fuego.
(EN EL AUDIO LA ENTREVISTA COMPLETA)
Aire Libre FM 96.3







