Orgullo fueguino: Constanza Ingrassia se recibió de ingeniera ambiental en La Plata
Con apenas 27 años, Constanza Ingrassia acaba de cumplir uno de los sueños más importantes de su vida: egresar como ingeniera ambiental tras estudiar en la Universidad Católica de La Plata. Detrás de ese logro hay años de esfuerzo, cambios de ciudad, pandemia y una convicción profunda por el cuidado del ambiente.
“Ingeniería ambiental, me gustaba mucho por las ciencias naturales, sobre todo la parte de ecología”, contó la joven durante una entrevista, al recordar cómo comenzó a interesarse por esta carrera cuando todavía estaba en la escuela secundaria.
Constanza nació y creció en Río Grande. Sus primeros años de estudio los realizó en la Escuela N°27, mientras que el nivel secundario lo cursó primero en el CPET y luego en el JIF, donde terminó sus estudios.
Fue justamente en el último tramo de la secundaria cuando descubrió el camino que quería seguir.
“Justo en el colegio en el último año vimos un poco lo que eran plantas de reciclaje y demás, y me llamó la atención”, relató.
A partir de allí comenzó a investigar carreras universitarias en La Plata y dudó entre ingeniería ambiental e ingeniería forestal. Finalmente eligió la primera porque sentía que era “un poco más abarcativa y no tan específica”.
En 2017 tomó una de las decisiones más importantes de su vida: dejar su ciudad para ir a estudiar. La adaptación no fue sencilla, aunque la experiencia terminó siendo muy enriquecedora.
“El cambio fue interesante, lo voy a definir así”, expresó. Si bien al principio extrañó Río Grande, a sus amigas y su rutina, logró acostumbrarse rápidamente a la nueva ciudad.
El camino universitario, como el de tantos estudiantes, tuvo desafíos importantes. La pandemia marcó parte de su formación y transformó la manera de estudiar.
“La carrera, la verdad, se me hizo un poco cuesta arriba, sobre todo con la parte de la pandemia en el medio. La cursada virtual tuvo momentos tediosos, pero también tuvo momentos muy lindos”, recordó.
Sin embargo, la motivación nunca cambió: trabajar por el cuidado del ambiente y pensar en las generaciones futuras.
“La parte que más me gusta es el cuidado del ambiente en general, más que nada para las generaciones futuras”, explicó.
Hoy, mientras comienza a construir su camino profesional, Constanza ya se encuentra trabajando en el Ministerio de Ambiente de la Provincia de Buenos Aires, en el área de industrias. Allí participa en el control y seguimiento de cómo las empresas gestionan sus residuos y sus impactos ambientales.
“Vemos más que nada cómo gestionan los residuos las empresas, los efluentes líquidos, los efluentes gaseosos, cómo se adaptan al entorno”, señaló. Según explicó, el trabajo también implica analizar situaciones que puedan corregirse, como emisiones, ruidos o impactos en el ambiente.
Aunque su presente está en La Plata, su mirada también se proyecta hacia el sur. La posibilidad de volver a Tierra del Fuego es una idea que siempre aparece cuando piensa en el futuro.
“En un futuro me gustaría volver a Río Grande”, aseguró.
A lo largo de su formación también aprendió el valor de la comunidad entre estudiantes. Los grupos de estudio, el acompañamiento entre compañeros y el contacto con otros jóvenes que viven la misma experiencia fueron fundamentales para avanzar en la carrera.
“Estudiar en equipo, alentarte entre compañeros, es importante para motivarte”, destacó.
Por eso, al mirar hacia atrás y recordar los años de universidad, Constanza también tiene un mensaje para quienes están empezando o atraviesan momentos difíciles en sus estudios.
“Para el que se está por venir a estudiar, que se anime, básicamente, porque se descubre un mundo muy lindo”, dijo.
Y agregó una reflexión que resume su propia experiencia universitaria: “Yo he desaprobado un montón de veces, pero siempre con el objetivo final… y de esas desaprobadas aprendés. Es parte de la experiencia, pero no tiene que significar un fracaso”.
La historia de Constanza Ingrassia es la de muchos jóvenes fueguinos que se animan a irse lejos para estudiar. Pero también es el ejemplo de cómo la perseverancia, la curiosidad y el compromiso pueden abrir caminos para construir un futuro mejor, no solo para uno mismo, sino también para el ambiente y las generaciones que vendrán.

() Aire Libre FM 96.3:







