“Los tiempos de las niñeces y adolescencias no son los tiempos de la política”
El Colegio Profesional de Trabajo Social de Tierra del Fuego expresó su preocupación por la utilización pública de situaciones vinculadas a niños, niñas, adolescentes y familias en contextos de vulnerabilidad. Reclamó que los procesos de revinculación se desarrollen con criterios profesionales y con respeto por el interés superior de las infancias.
A través de un comunicado titulado “Los tiempos de las niñeces y adolescencias no son los tiempos de la política”, el Colegio Profesional de Trabajo Social de Tierra del Fuego fijó posición frente al abordaje de situaciones de vulneración de derechos y, particularmente, de los procesos de revinculación familiar.
Desde la institución señalaron que quienes trabajan en la promoción y protección integral de derechos intervienen diariamente en contextos atravesados por situaciones complejas, entre ellas pobreza, exclusión social y distintas formas de violencia.
En ese marco, remarcaron que las medidas de protección y los procesos de revinculación deben sustentarse en evaluaciones profesionales, intervenciones interdisciplinarias y acompañamiento territorial, teniendo como eje las necesidades y el interés superior de cada niño, niña o adolescente.
“El Colegio considera que una revinculación no es un trámite que pueda acelerarse en función de presiones, intereses o urgencias políticas”, sostiene el documento.
La entidad explicó que cuando un niño, niña o adolescente es separado de su ámbito familiar, previamente se han identificado situaciones que implicaron una vulneración de derechos y que requirieron la intervención del sistema de protección. Por ese motivo, sostuvo que el regreso al ámbito familiar debe producirse cuando existan condiciones adecuadas y seguras, se hayan alcanzado los objetivos establecidos por los equipos intervinientes y se haya garantizado el derecho de las infancias y adolescencias a ser escuchadas.
El comunicado también pone el foco en la confidencialidad y la protección de la intimidad de quienes atraviesan estas situaciones. En ese sentido, el Colegio cuestionó la exposición pública de casos particulares y advirtió sobre el riesgo de que las historias de vida de las familias sean utilizadas con fines políticos.
“Las situaciones de vulneración de derechos no pueden convertirse en contenido para las redes sociales. Las historias de vida de las familias no pueden ser utilizadas como escenario político”, expresa la institución.
Reclamo de mayores recursos
Más allá de la discusión sobre los procesos de revinculación, el Colegio Profesional de Trabajo Social planteó una serie de demandas dirigidas a quienes ejercen responsabilidades políticas.
Entre ellas, reclamó mayor inversión para contar con equipos profesionales especializados, instituciones adecuadamente equipadas y políticas públicas destinadas a familias y poblaciones en situación de vulnerabilidad.
También pidió fortalecer el acceso efectivo a la salud, educación, vivienda, trabajo, seguridad social y políticas de discapacidad, además de contar con sistemas de protección integral que puedan responder de manera oportuna y sostenida.
En uno de los pasajes más críticos del comunicado, la institución señaló: “Nuestras familias no necesitan un reel. Necesitan viviendas, trabajo, salarios dignos, acceso a la salud y la educación, políticas de discapacidad, acompañamientos profesionales y recursos que permitan construir proyectos propios de vida dignos”.
Críticas a la exposición pública
El Colegio manifestó además su rechazo al uso de situaciones de vulnerabilidad de niños, adolescentes y familias con fines de exposición pública, rédito político o campaña electoral.
En esa línea, sostuvo que los procesos de protección integral requieren “responsabilidad institucional, confidencialidad, profesionalismo, políticas públicas sostenidas y equipos especializados”, y no presión política ni exposición de las situaciones particulares de las familias.
Finalmente, desde el Colegio Profesional de Trabajo Social remarcaron que quienes ejercen la profesión cuentan con formación y experiencia específica para intervenir en este tipo de situaciones y que los procesos requieren tiempo, evaluación permanente, escucha y acompañamiento profesional.
“El interés superior de las niñeces y adolescencias debe prevalecer por sobre cualquier interés, urgencia o necesidad de las personas adultas”, concluye el comunicado.
La institución cerró reafirmando su compromiso profesional y ético con las familias y con el acceso efectivo a los derechos de niños, niñas y adolescentes.







