El padre Tito Hernández hizo un balance del año y llamó a renovar la esperanza en Río Grande
En diálogo con Aire Libre, el padre Tito Hernández, sacerdote salesiano oriundo de Río Grande, realizó un balance del año que finaliza, repasó el trabajo pastoral y social que se desarrolla en distintos puntos de la ciudad y dejó un mensaje de esperanza de cara al nuevo año.
Durante la entrevista, el sacerdote destacó que el 2025 fue un año complejo, especialmente en el ámbito educativo y comunitario, con dificultades en colegios, parroquias y misiones. La parroquia Don Bosco, a su cargo, atiende tanto la zona norte como la Margen Sur, donde funcionan diversas capillas y centros pastorales.
Entre ellos se encuentran Nuestra Señora del Rosario, Nuestra Señora de Guadalupe y el Centro Pastoral Ceferino Namuncurá, espacios donde se desarrollan actividades de catequesis, grupos scout, apoyo escolar y oratorios. La capilla Nuestra Señora del Rosario, la más antigua del sector, continúa siendo un punto central para la vida comunitaria.
Asistencia social y acompañamiento a las familias
El padre Hernández explicó que, tras la pandemia, el tradicional comedor comunitario fue reemplazado por la entrega de bolsones de alimentos. Actualmente, en la Margen Sur se asiste a 189 familias, mientras que en la zona norte, a través de la capilla Nuestra Señora de Luján, reciben ayuda 90 familias.
Según indicó, aunque algunas familias han dejado de necesitar el bolsón al conseguir trabajo, constantemente se suman nuevas personas, en muchos casos provenientes del norte del país, que llegan a Río Grande en busca de oportunidades laborales que no siempre se concretan.
Un trabajo sostenido con pocos sacerdotes
En la actualidad, la comunidad salesiana en Río Grande está integrada por tres miembros: el padre Roberto, el hermano Hugo Vera y el propio padre Tito Hernández, quien recorre los distintos sectores gracias a su movilidad. Además, destacó el valioso aporte de diáconos y laicos que colaboran en las parroquias, sin los cuales sería imposible sostener la actividad pastoral.
Un mensaje de esperanza para el año que comienza
De cara al próximo año, el sacerdote expresó su deseo de que la situación mejore para todos y subrayó la importancia de la esperanza como motor, especialmente para los cristianos. En ese sentido, recordó el cierre del Jubileo de la Esperanza y llamó a renovar el compromiso de ayudarse mutuamente.
Finalmente, dejó un mensaje para toda la audiencia: trabajar por la paz en los hogares, no perder la fe ni el ánimo, y acompañar a quienes atraviesan dificultades. “Si nos ayudamos entre todos, siempre es posible salir adelante”, afirmó.
() Aire Libre FM 96.3:









