Diputados aprobó la reforma laboral, pero la ley volverá al Senado para ser sancionada
Luego de que el oficiaismo accediera a eliminar el artículo 44 de licencias médicas, la Cámara de Diputados aprobó la reforma laboral en general con un total de 135 votos afirmativos. La oposición solo logró reunir 115 de negativas.
Tras una jornada signada por el paro general dispuesto por la CGT y distintos sectores gremiales, el oficialismo y sus aliados dieron media sanción en la Cámara de Diputados al proyecto de reforma laboral. El texto, empero, deberá retornar al Senado −que le había dado media sanción− para que ratifique la eliminación del polémico artículo que proponía reducir los salarios durante las licencias médicas.
Una ovación coronó la votación, que arrojó 135 votos positivos y 115 votos negativos. El resultado se logró con el apoyo de Pro, UCR, MID, los legisladores de Misiones y Salta que integran Innovación Federal, como así también de los bloques de Santa Cruz, San Juan e Independencia. Este último responde al gobernador peronista Osvaldo Jaldo.
Pese a que sobre el final del debate el kirchnerismo intentó la picardía de que se levante la sesión aprovechando la ausencia masiva de legisladores oficialistas en el recinto, los libertarios superaron el primer escollo −la votación en general− con holgura.
Después lograron aprobar uno de los títulos más polémicos: el que propone crear un fondo para financiar las indemnizaciones por despido, clave para el Ministerio de Economía. Recibió 130 votos positivos, 117 negativos y tres abstenciones.
Sobre el final de la sesión, los libertarios y sus aliados superaron el último obstáculo y aprobaron, aunque en una votación más ajustada, el título XVI, que incluye la derogación de media decena de estatutos profesionales, entre ellos el del periodista. La votación arrojó 126 votos positivos, 119 negativos y 5 abstenciones.
A lo largo del debate los ánimos estuvieron caldeados. Distintos bloques de la oposición −encabezados por Unión por la Patria, un sector de Provincias Unidas y la izquierda− advirtieron que el proyecto, lejos de modernizar las condiciones laborales, cercenará derechos ya adquiridos de los trabajadores en favor de los empleadores. La calificaron de inconstitucional y vaticinaron que, por tal motivo, la reforma será judicializada.
Lo cierto es que, más allá del paso dado en la Cámara de Diputados, la iniciativa deberá retornar al Senado (que fue cámara de origen) por la eliminación del artículo 44, sobre licencias médicas. Los tiempos corren para el oficialismo: su obsesión es que el presidente Javier Milei pueda exhibir la sanción de la ley como un trofeo del Gobierno el próximo 1° de marzo, día en que inaugurará las sesiones ordinarias del Congreso.
En ese apuro, la jefa del bloque oficialista del Senado, Patricia Bullrich, ya convocó para este viernes, a las 10 de la mañana, a un plenario de las comisiones de Trabajo y Presupuesto. El objetivo será darle dictamen al texto modificado en la Cámara de Diputados para ratificarlo en el recinto el próximo viernes 27. Solo entonces será ley.
Acto seguido, los diputados votaron en particular de forma nomimal cada uno de los 26 capítulos, que componen el cuerpo de la ley. Pese a los intentos de la oposición de modificar y/o eliminar títulos, el miembro informante, Lisandro Almirón, no dio lugar a ninguna de las propuestas.
De esta manera, está previsto que el proyecto vuelva a ser tratado en el Senado, para evaluar las modificaciones realizadas a lo largo de la jornada. Así, el oficialismo especularía que el proyecto se transformaría en ley el viernes de la próxima semana.
Al momento de la votación estuvo presente la mesa política del oficialismo, representada por la secretaria general de la Presidencia de la Nación, Karina Milei, el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y el ministro del Interior, Diego Santilli.
Luego de que el presidente del bloque de Unión por la Patria, Germán Martínez, ratificara su oposicion a la reforma laboral, criticó a la norma por ser “anti obrera y anti trabajadora”. Incluso, advirtió que “es inconstitucional porque va en contra de las autonomias provinciales”.
“No escucharon a nadie”, reprochó al oficiamismo al denunciar que “quieren apurar (al tratamiento de la ley) porque asi creen que pasa desapercibido”. Por esto, reconoció el rechazo de los ciudadanos, militantes y sus compañeros de espacio a lo largo de la jornada.
“Les va a costar mirar a los ojos a los trabajadores, despedidos, y jubilados”, aseguró Martínez al recordar que la iniciativa le quita derechos laborales a la ciudadanía. De hecho, criticó que la base de la misma “parte de una idea magica de que si yo le quito derechos a los trabajadores, por derrame lo que se va a generar es generación de empleo”.
Finalmente, el diputado sostuvo que el peronismo “va a representar a cada uno de los argentinos hayan votado o no al espacio”. Y concluyó: “Cuando asumamos el Gobierno de la Nación, esta ley va a ser derogada”.
El pedido de una diputada fueguina a los peronistas que apoyan la reforma: “No voten este mamarracho jurídico”
Andrea Freites, diputada fueguina de Unión por la Patria, también les pidió a los peronistas que no forman parte de su bloque que no acompañen la reforma laboral oficialista.
“No estoy en contra del desarrollo. Estoy a favor del trabajo digno, a favor de la producción local, a favor de que las empresa crzxcna. Pero crecer no significa quitar derechos, quitar protección, debilitar al que menos tiene. El trabajo se respeta. Para que haya trabajo tiene que haber inversión, tiene que haber producción local. Les pido por favor a aquellos que se llaman peronistas que no voten este mamarracho jurídico a libro cerrado”, solicitó.






