La industria textil fueguina perdió más de 600 empleos y advierten un “panorama oscuro”

El apoderado de la Cámara Argentina Fueguina de Industrias Nacionales (CAFIN), Alberto Garófalo, advirtió sobre la profunda crisis que atraviesa el sector textil en Tierra del Fuego y aseguró que la actividad perdió más de 600 puestos de trabajo en los últimos años. Además, cuestionó la falta de definiciones del Gobierno Nacional respecto al régimen de promoción industrial y alertó sobre el impacto de las importaciones.

En diálogo con Aire Libre FM, Garófalo recordó que desde 2021 el sector venía anticipando un escenario crítico, luego de que el decreto 727 dejara afuera de la prórroga de beneficios a las empresas textiles. Posteriormente, el decreto 594 estableció nuevas condiciones para la continuidad de las compañías, aunque, según sostuvo, nunca se reglamentó correctamente.

“El problema empezó en 2021 y se mantuvo con el cambio de gobierno. Hay una línea constante de querer sacar a las textiles de la isla”, afirmó.

El representante de CAFIN explicó que de las 11 empresas textiles que operaban en Tierra del Fuego, cinco quedaron fuera del régimen de beneficios industriales. Esto derivó en una fuerte reducción del empleo y una creciente incertidumbre sobre el futuro de la actividad.

Actualmente, indicó que el sector textil pasó de contar con alrededor de 900 trabajadores a tener apenas entre 240 y 250 empleados.

Garófalo señaló además que una de las mayores dificultades es la competencia con productos importados, principalmente provenientes de mercados asiáticos. Si bien sostuvo que la industria textil fueguina dedicada a tejidos todavía puede competir en calidad y precios, advirtió que las empresas confeccionistas enfrentan una situación mucho más complicada.

“Está entrando mucha mercadería del exterior y sospechamos que existe subfacturación, lo que permite eludir aranceles y llegar a precios imposibles de igualar para la producción fueguina”, expresó.

En ese contexto, CAFIN propone avanzar en un esquema de reconversión flexible que permita a las industrias ampliar y complementar sus líneas de producción, utilizando la capacidad ociosa instalada en las plantas fabriles.

“Hoy muchas empresas trabajan con una capacidad ociosa muy importante. Si se habilitaran nuevos proyectos productivos, eso tendría efectos inmediatos sobre la recuperación del empleo”, remarcó.

Garófalo sostuvo que el futuro del sector dependerá de la claridad que exista sobre el régimen industrial y de la posibilidad de diversificar la producción. “Si no se resuelve el problema de fondo, vamos a seguir teniendo dificultades”, advirtió.

Finalmente, aseguró que la crisis responde principalmente a decisiones del Gobierno Nacional, aunque aclaró que el conflicto con las textiles “viene de arrastre” desde la gestión anterior y que la apertura de importaciones hoy afecta a toda la industria textil argentina.


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Aire Libre FM 96.3
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