“¿Quieren que comamos de la calle?”: el crudo testimonio de un trabajador de Aires del Sur en Diputados
Pablo Sigot expuso en la Comisión de Economía y reflejó la angustia de más de 140 familias que llevan meses sin cobrar. Entre lágrimas, cuestionó las políticas nacionales y advirtió sobre el impacto en la industria fueguina. En el marco de la Comisión de Economía de la Cámara de Diputados, el trabajador de Aires del Sur, brindó un testimonio cargado de emoción y desesperación sobre la situación que atraviesa la industria nacional.
“Perdón si me trabo o me quiebro. Soy un trabajador de Aires del Sur. Hace cuatro meses que no venimos cobrando”, expresó al inicio de su intervención, visiblemente conmovido.
“Perdón si me trabo o me quiebro. Soy un trabajador de Aires del Sur. Hace cuatro meses que no venimos cobrando”, expresó al inicio de su intervención, visiblemente conmovido.
Sigot relató que, ante la falta de ingresos, los trabajadores sobreviven gracias a la solidaridad de la comunidad: “Vivimos de la ayuda de la gente de Río Grande, de la UOM, de vender bonos”.
Durante su exposición, cuestionó con dureza el rumbo de la política industrial y el rol del sector empresario. “Lo que está haciendo este gobierno con la industria es realmente espantoso. ¿Qué están haciendo con este país? ¿A dónde nos van a llevar? ¿Qué quieren? ¿Qué vivamos de basura? ¿Qué comamos de la calle? ¡Díganos!”, reclamó.
El trabajador también puso en valor el arraigo y el esfuerzo de quienes eligieron radicarse en Tierra del Fuego. “Yo me fui hace 20 años desde Buenos Aires. Dejé a mi familia. Me enfrenté a una nueva vida en el sur, con el frío, con el viento, con la soberanía, porque es Malvinas. Tierra del Fuego es Malvinas y es la Antártida”, afirmó.
En ese sentido, denunció un proceso de desmantelamiento productivo: “Nos están destruyendo. ¿Para qué? ¿Para dejárselo a otros países? Para que se vayan a Estados Unidos o Israel y dejar todo despoblado”.
Sigot remarcó que en Río Grande “hay industria, se produce, hay inversiones”, y advirtió sobre la gravedad de la situación actual: “Estamos luchando hace 56 días porque la empresa nos abandonó. Son 140 compañeros con sus familias. Para mí son familias”.
Finalmente, dejó una de las frases más contundentes de su intervención, vinculando el trabajo con la dignidad humana: “El trabajo dignifica. Te permite mirar a tus hijos a los ojos, darles educación. Y este gobierno está destruyendo todo eso. Está destruyendo familias”.
El testimonio se suma a una serie de exposiciones de trabajadores y representantes sindicales que alertan sobre el impacto social de la crisis industrial en Tierra del Fuego.





