Río Grande: reclaman soluciones ante los problemas edilicios en el Jardín N°27
La comunidad educativa del Jardín de Infantes N° 27 “Botecitos de papel” atraviesa un nuevo conflicto por deficiencias edilicias que, según denuncian, se arrastran desde 2023. En diálogo con Aire Libre FM, Silvana Sotelo detalló que los inconvenientes comenzaron con la caldera el año pasado y que, pese a promesas de reparación, nunca se realizó una solución integral. Ahora, la comunidad escolar se niega a iniciar el ciclo lectivo en el centro cultural Buscemi.
“Desde el año pasado empezaron los problemas con la caldera. Supuestamente en octubre la habían arreglado y había un compromiso por tres meses para cambiar unos caños, pero no se hizo. Por eso nuevamente quitaron el medidor”, explicó.
Según relató, en agosto de 2025 la caldera explotó, lo que obligó a suspender las clases desde el 27 de ese mes hasta el 2 de octubre. En total, estiman que los niños perdieron alrededor de un mes y medio de clases producto de los inconvenientes.
De cara al inicio del ciclo lectivo 2026, desde el Ministerio de Educación se les indicó que debían trasladar el funcionamiento del jardín al centro cultural Buscemi, donde —según les informaron— se realizarían refacciones para albergar provisoriamente a la institución.
Sin embargo, tras una reunión realizada este martes, las familias expresaron su rechazo a esa alternativa. “No están de acuerdo en llevar a los niños a ese lugar porque no está adecuado. Son oficinas de cuatro por cuatro donde hay que meter a 19 niños”, sostuvo Sotelo.
La matrícula total del Jardín 27 es de 100 niños, divididos en partes iguales entre turno mañana y turno tarde. Cada sala cuenta con entre 17 y 19 estudiantes, una cifra que —según indicaron— no se condice con las dimensiones de los espacios ofrecidos, donde las oficinas disponibles tendrían entre 4 y 4,5 metros cuadrados.
“Eso termina generando hacinamiento. El equipo de gestión estaría en el SUM y el resto de los docentes en la cocina, en el patio, donde puedan ubicarse”, describió.
Otro de los puntos que generó preocupación es la seguridad del lugar. “Hay un solo matafuegos que está vencido, así que quieren sacar los matafuegos del jardín para llevarlos allá. Los baños no son los adecuados para los niños”, señaló.
Desde el área de Infraestructura, presente en la reunión, habrían reconocido que hasta ahora se realizaron “parches” y que la intención es avanzar en una reparación integral mediante licitación. El plazo estimado para la obra sería de un mes de trabajo.
No obstante, desde la comunidad educativa cuestionan por qué no se ejecutaron las obras durante 2025. “Este problema viene desde 2023. Estuvieron tres años para hacerlo y ahora que empiezan las clases se acuerdan de que los niños necesitan un lugar”, reclamó.
Ante este escenario, docentes y familias resolvieron reclamar que se arregle el edificio original y que el Jardín 27 continúe funcionando en su sede habitual. Además, plantearon que, en caso de un traslado transitorio, sea a otro establecimiento educativo y no a un centro cultural o espacio no preparado para la primera infancia.

() Aire Libre FM 96.3:










